Corrupción en manejo de plazas en dirección de prestaciones económicas y zona norte del ISSSTE en CDMX.
Inexperiencia de Alejandra Amairani Aguilar, debilidad para vendedores de plazas, advierten trabajadores

*Este viernes 15 de agosto será el último día de trabajo de Janely Matzayani Cruz García como jefa de recursos humanos de la Dirección de Prestaciones Económicas, Sociales y Culturales del ISSSTE, donde a lo largo de casi siete años tejió una red de corrupción que le permitió una aceptable riqueza económica.
*En una primera etapa de esa corrupta gestión, la señora Cruz García se apoyó, entre otros, de su primo José Marcelino Jerónimo Ramirez, a quien colocó en bolsa de trabajo, con la encomienda que los ingresos de personal que no cumplieran con los requisitos, los manejara especialmente con Alicia Aranda Mejía y Francisco Enrique García Salamanca Varela, cuando dirigían seccionales del SNTISSSTE.
*Ingresaron no sólo a hijos -la señora Aranda colocó a su hija Diana León Aranda; y José Marcelino a su mamá Norma Guadalupe Ramírez y a su primo Bryan Ramírez, entre otros-, sino a cualquier tipo de familiares e incluso pásanos de Hidalgo, de donde es Matzayani. ¿Se atreverá el coordinador administrativo, Daniel González ordenar una investigación y deslindar responsabilidades?
*Erick Flores Ochoa y sus incondicionales, Guadalupe Urbina Zavaleta y Fidencio Hernández Pérez, se aprestan para aprovechar la inexperiencia de la jefa de recursos humanos en la delegación regional norte del ISSSTE en la CDMX, Alejandra Amairani Aguilar Silis, para no sólo mantener, sino incluso fortalecer la red de corrupción que tejieron durante la gestión de Itzel Moreno Palacios.
*Para sus propósitos cuentan con aliados importantes, entre otros Jaime Flores Pasco, secretario general de la sección XXXVIII Hospital General «Dr. Gonzalo Castañeda» -fue a través de él que en sólo cinco meses de estar inscrito en bolsa de trabajo, Erick Flores fue basificado con solos 14 puntos de escolaridad-. La venta de plazas es un negocio que les deja pingües ganancias.

*Flores Ochoa maneja la oficina de movimientos; Fidencio es secretario técnico de las subcomisión mixtas delegacionales; y la «lic» -¿acreditaría un examen de conocimientos jurídicos?, es pregunta- Urbina Zavaleta, tienen prácticamente cooptado el manejo de plazas, lo que les permite hacer prácticamente lo que quieran.
*Así se explica que a la «licenciada» Urbina Zavaleta quienes acudan a las oficinas de recursos humanos delegacional a realizar exámenes para ingresar a bolsa de trabajo, por ejemplo, la buscan para darle las gracias. No es que seamos mal pensados, pero ¿su nuevo nivel de vida es gracias a los préstamos a réditos que realiza?¿No está prohibido el agio en instalaciones públicas?

*Flores Pasco aún cuando dirige una sección que en la práctica es legalmente inexistente -el hospital «Dr. Gonzalo Castañeda» fue cerrado en 2011-, ha ingresado a nuevos trabajadores que es de llamar la atención, lo que genera sospechas de corrupción. Es de los pocos secretarios generales seccionales alineados con la precandidatura de Mario Armando Ordaz a la presidencia del SNTISSSTE.
*En el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), la pugna entre los dos grupos mayoritarios se hace cada vez mayor. Aarón y Ortega Villa impugnó antes del jueves 31 de julio-, la convocatoria a elecciones en la sección 21 «Acción social» que dirige el magistrado Miguel Ángel Reyes Guerrero.
*Al magistrado Reyes Guerrero, el lunes 11 de agosto, le tomó protesta para una nueva gestión de cuatro años, Hugo Alfredo Alonso Ortiz, secretario general de la sección 1 «Limpia y transportes» y dirigente del grupo «azul«, aún cuando las evidencias muestran que en efecto, el proceso electoral fue mal planteado por una interpretación errónea del marco jurídico.
*La publicación de las convocatorias a elecciones seccionales, es facultad compartida por el presidente sindical, el secretario de procesos electorales y secretario general saliente. El argumento que según esto esgrimió Ortega Villa que él no firmó la correspondiente a la seccional 21, por lo que de resultar cierto estaría viciada de nulidad.
*La gestión de Ortega Villa en la presidencia del SUTGCDMX destacó por el incumplimiento a obligaciones que le imponían los estatutos sindicales. Durante cuatro años no convocó a ningún congreso anual, aún cuando el artículo 26 así lo obligaba, lo que implica un desaseo que no puede pasar inadvertido, especialmente después de integrarse al grupo «rojo» de César Piña Rodríguez.

*Aaron sigue aferrado a que todavía es presidente del sindicato mayoritario del Gobierno de la CDMX, bajo el argumento que la toma de nota que le expidió el tribunal de conciliación señala que lo es hasta el 21 de septiembre, lo cual en efecto así es. El problema es que los estatutos, si bien son oscuros al respecto, están por encima de esa disposición jurídica.
*Con esa interpretación, en agosto no sólo ha firmado documentos respecto al Fondo de Ahorro Capitalizable (FONAC), sino también, al parecer, de las cuotas sindicales. El riesgo es que enfrente denuncias penales por ursupación de funciones, lo que sería un asunto de suyo interesante.
*Por cierto, a la clonación de la voz de Hugo Alonso, se sumó la aparición de mantas colgadas en puentes peatonales, en las que supuestos trabajadores dicen repudiarlo. El hecho llama a la suspicacia, debido a que la que presentamos, fue colocada en la Alcaldía Iztacalco, a la que está adscrito César Piña. Coincidencia no parece ser, pues es obvio que junto con Aarón su principal del objetivo es evitar su candidatura.
*En el objetivo de evitar que Alonso Ortiz sea presidente del SUTGCDMX, está, desde hace tiempo, sumado el directo general de administración de personal y desarrollo administrativo, José Carlos Acosta. Pareciera también que es el camino que recorre ya César Cravioto, secretario general de gobierno e integrante del grupo de Batres, director general del ISSSTE.