Dos mujeres acusaron, en mayo, haber sido atacadas por el dirigente seccional; enfrenta también juicio de violencia intrafamiliar.
Hugo Alonso lo incluirá en su planilla que en noviembre contenderá por la la presidencia sindical como candidato a vicepresidente.
Por Aldo Fuentes
Este viernes 21 de agosto, de acuerdo con los estatutos vigentes del SUTGCDMX, debiera terminar la gestión de Benigno Martínez Escalante en la secretaría general de la sección 12 “Servicios Médicos”; pero una ilegal decisión del tribunal de conciliación y arbitraje le permitirá mantenerse por tiempo indefinido.
El 21 de agosto de 2022, Benigno ganó las elecciones seccionales a Alejandro Mayén, para una gestión de cuatro años.

El artículo 161 de los estatutos establece: “El gobierno de cada sección estará a cargo de un comité ejecutivo seccional que durará en sus funciones cuatro años…”.
Sin embargo, el tribunal de conciliación, en cumplimiento a un pomposamente llamado “acuerdo de competencia”, alcanzado por la secretaria de gobernación, Rosa Icela Rodríguez, con Hugo Alonso Ortiz y César Piña Rodríguez, dirigentes de los dos grupos mayoritarios de ese sindicato, para convocar a elecciones independientemente de lo que establecen los estatutos, tomó decisiones que sus facultades legales no le permiten.
Así, amplió la gestión de Aarón Ortega Villa en la presidencia sindical y de siete secretarios generales seccionales; y el período de permanencia de los dirigentes de 4 a 6 años; y creó dos comisiones -una de las cuales tiene a su cargo la elección en noviembre- y una mesa técnica.
Las secciones a las que les fue ampliada la gestión son: 1 “Limpia y Transportes”, 6 “Bosques, Parques y Jardines”, 12 “Servicios Médicos”, 23 “Tránsito, Vialidad y Transportes”, 24 “Conciliación y Arbitraje“, 39 “Dirección General de Informática” y 40 “Trabajadores Administrativos de la Secretaría de Seguridad Pública”.
La comisión encargada del proceso electoral del SUTGCDMX, está integrada por Martha Rojas Ponce y Rafael Torres Correa -por parte del grupo “rojo”- y Miguel Ángel Estrada Manzo y Rafael Franco Curtis -del grupo “azul”-, así como por Irving Alexis González Martínez, en calidad de “árbitro”, en representación del tribunal de conciliación y arbitraje. Fueron ellos los que firmaron la convocatoria a elecciones que se realizarán el 27 de noviembre.
Con esas resoluciones, el tribunal de conciliación asumió facultades reservadas al congreso sindical, previstas e el artículo 31 fracción V, relativas a la reforma de los estatutos.
Es decir, hizo de la legalidad un cochinero, tan de moda en la actualidad.
Ninguna disposición jurídica, esto es la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado, ni la del Trabajo -de aplicación supletoria-, ni tratados internacionales, ni tampoco su reglamento interior, le autoriza a violar los estatutos sindicales y el marco jurídico vigente. Por el contrario, el tribunal está obligado a conducirse escrupulosamente en el marco de la ley.
Los estatutos son, en los sindicatos su ley máxima. Estar por encima de sus disposiciones vicia de nulidad todas las decisiones que se adopten.
Para combatir la serie de irregularidades del tribunal, sería necesario iniciar un juicio de nulidad ante el mismo tribunal, el cual negaría el derecho que le asistiera a quien impugnara. Esa resolución tendría que ser combatida mediante un juicio de amparo.
Las decisiones del tribunal ni Alonso Ortiz ni Piña Rodríguez van a combatirlas, como tampoco ninguno de los 40 secretarios generales seccionales, porque avalaron los acuerdos políticos y por tanto el cochinero.
Hugo Alonso y César Piña, quienes tramitaron su preregistro como aspirantes a la presidencia sindical, tendrían que solicitar licencia como vicepresidentes del SUTGCDMX y secretarios generales de sus respectivas secciones.
El artículo 48 del estatuto obliga a los aspirantes a la presidencia: “En caso de ocupar un cargo sindical, solicitar licencia ante el comité ejecutivo general una vez publicada la convocatoria hasta que concluya dicho proceso”.
No lo harán, porque a nadie, y nadie es nadie, le interesa la legalidad.

En el caso del dirigente de la sección de limpia y transportes, incluirá a su aliado Benigno Martínez Escalante como candidato a una de las cuatro vicepresidencias, pese a estar indiciado en dos carpetas de investigación por delitos sexuales y tener enfrente un juicio por violencia intrafamiliar agravada cometida en contra de su ex novia Verónica Molina Molina.
El 26 de mayo, una trabajadora acudió a la Fiscalía de Investigación de Delitos Sexuales, e inició una carpeta por acoso sexual como consecuencia de una conducta de naturaleza sexual indeseable, por hechos realizados por el secretario general de la sección 12 del SUTGCDMX. Ante el agente del ministerio público, relató que Martínez Escalante empezó a acosarla desde marzo de 2023, con comentarios como que le haría entrega de documentación en un hotel.
En 2024, agregó la denunciante, Benigno “cerró la puerta de la oficina y me dijo que le enseñara mi ropa interior, me comentaba que yo podía llegar muy lejos pero tenía que cooperar que aunque fuera una vez me acostara con él, yo le decía que no, por lo que Benigno Martínez Escalante me decía que él iba a tener paciencia, que debía a esperar”.

Y precisó más adelante: “en otra ocasión cerró su oficina me iba a dar un apoyo y me volvió a deir (sic) que me acostara con él, me preguntó qué tenía de malo y me decía que en este medio se tenía que hacer de todo, que si quería me tenía que acostar con él, yo le dije que no iba a acceder y que no quería tener problemas, Benigno Martínez Escalante me dijo que entonces ya no me iba a dar nada, que ya no iba a recibir ningún apoyo de él”.
Posteriormente el 29 de mayo, una mujer de 28 años que se identificó como hija de una trabajadora jubilada, inició una carpeta de investigación por violación sexual agravada aprovechamiento de confianza, también en contra del secretario general de la sección 12 “Servicios Médicos”, por hechos que ocurrieron en la oficina sindical en julio de 2023.
La víctima señaló que los hechos habrían ocurrido la tarde del 17 de julio de 2023. Cuando ingresó “Benigno Martínez Escalante me tomó de los hombros con sus dos manos y me empujó hacia la esquina que está entrando al lado izquierdo de su oficina, recuerdo que me tomó con sus dos manos y me levantó mis manos lo cual impedía que yo pudiera moverme, me empezó a besar la boca, después me empezó a lamer mi cuello”.

La muchacha hizo una más o menos detallada forma en que ocurrió la agresión sexual que sufrió, sin recordar por cuánto tiempo se desarrolló. “A mí se me hizo eterno”, puntualizó.
En la carpeta de investigación, la denunciante puntualizó que acudió a la oficina sindical a fin de que se le ayudara a ocupar una plaza de base a la que tiene derecho, debido a que su madre estaba por iniciar trámites jubilatorios. Se encontró con la peor experiencia de su vida: ser víctima de una agresión sexual.
Al secretario general seccional, su antecesor, Héctor Carreón Garcés, despectivamente lo llama “pide nalgas”.
Desde hace casi dos años, Martínez Escalante lleva a cabo una antidemocrática e ilegal campaña en busca de ser reelecto para una nueva gestión -ahora de seis años, de acuerdo con las determinaciones del tribunal de conciliación-, sin que nadie tenga capacidad para frenarlo.
Se jacta que la suya es la mejor gestión sindical en la historia de la sección 12 “Servicios Médicos” del SUTGCDMX.