Luis Ferral, nuevo secretario general del SUNTBanobras; sustituye a Miguel Osorio, cuya gestión es reconocida por trabajadores
INESAP-FSTSE, ejemplo que a Marco Antonio García Ayala le queda demasiado grande la herencia de Joel Ayala Almeida (qepd)
Por Aldo Fuentes
Si por algo ha destacado la gestión del director de prestaciones económicas, sociales y culturales del ISSSTE, Juan Gerardo López Hernández, ha sido por cumplir todos y cada uno de los caprichos de su subdirectora de servicios sociales y culturales, Araceli Romero Monroy, así rayen en el absurdo o configuren responsabilidades administrativas.
Mientras, el director general del instituto, Martí Batres Guadarrama, está más interesado en lo que ocurre en la Ciudad de México, olvidándose que desde hace dos años dejó de ser jefe de gobierno sustituto.
La influencia de la señora Romero Monroy es tal que la coordinadora administrativa, Noemí Jazmín Romero Cardiel, actúa con una inconcebible soberbia bajo el amparo de versiones de ser sobrina de la poderosa subdirectora de servicios sociales y culturales.
Entre las decisiones draconianas de la coordinadora administrativa, fue prohibir la presencia de hornos de microondas, ventiladores personales e inventariados, cafeteras, frigobares y garrafones de agua, entre otras cosas porque, argumenta, a las oficinas se va a trabajar y por tanto no son necesarios.
Solo que, en una contradicción que exhibe su nivel intelectual, en la sala de juntas sus secretarias disponen no solo de tazas, vasos, café de grano, azúcar y coffe mate. Sin duda no hay como iniciar la jornada laboral con un estimulante cafecito. Todavía hay clases sociales, aun cuando los gobiernos morenistas pregonen que primero los pobres.
La contradicción se acentúa porque la señorita Romero Cardiel autorizó que los hijos de Roxana Yanin Domínguez, una de sus secretarias, ingresen a las instalaciones de Buenavista a vender comida. ¿Por tan poco arría banderas en sus convicciones? Es pregunta, por aquello que no vayan a salir con que se trata de una cuestión de género, porque para eso los morenistas se pintan solos cuando se trata de victimizarse.
¿Será acaso que Estefanía Garnica Miranda, otra de sus secretarias influyó para que en el permiso de los hijos de la señora Yanin Domínguez, la radicalización en las decisiones fuera permisiva? Y es que al parecer Stefy es la consejera predilecta del oído. Vaya usted a saber.
La coordinadora administrativa, tan estricta con unos, con sus amigas provenientes de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, Andrea Aguirre López y Aracely Estefanía Contreras Galán, jefas de los departamentos de recursos materiales y de recursos financieros, es más que tolerante, permitiéndoles que la imiten en cuanto a abusivas, prepotentes y caprichosas.

Solo falta que las señoritas Aguirre López y Contreras Galán les dé por no aceptar que sus subordinados les hagan ver sus errores y humillen a quien ose hacerlo. Es el poder de ser protegidas de la protegida -para no decir sobrina- de quien usufructúa el poder del director López Hernández.
La jefa del departamento de recursos humanos de la dirección de prestaciones económicas, sociales y culturales, Diana Paola Figueroa Peña, goza también de la protección de la coordinadora Romero Cardiel, lo que le permite cometer acoso psicológico en contra de trabajadores subordinados, mientras apapacha a sus allegados Dulce de la Rosa Correa y Claudia Quezada Valenzuela -ambas con plazas de analistas ejecutivas de proyectos-, permitiéndoles abandonar las oficinas a la hora que quieran.

La doctora Figueroa Peña tiene también predilección por Donovan Caballero Niño -con plaza de jefe de departamento- y por su secretaria Ilian Jazmín Politron, a quien le autorizó un turno especial ¿por los reportes que le hace del personal?
No estaría mal que la jefa de recursos humanos de la coordinación administrativa de la dirección a cargo del señor López Hernández, justifique cómo es que Mercedes Barbeyto se mantiene como su secretaria, cuando el año pasado realizó trámites prejubilatorios. ¿Pesa todavía tanto la opinión de Matzayani Cruz, su antecesora?
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¿De qué hablaron Roberto Javier Gómez Gómez y la secretaria general de la sección XX “Estado de México” del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE), Marcela González, en la salutación de hace unos días.
La enfermera González envió al tercer lugar a la planilla blanca que tuvo como dirigentes a Mónica Lozano Tapia y al secretario general saliente, Jorge Rodríguez, en una muestra de capacidad para reinventarse después que declinó la postulación que en su favor habían realizado.
La reunión del presidente del SNTISSSTE con la ahora secretaria general de una de las secciones más importantes, si bien fue en el marco de las salutaciones después de concluidas las elecciones -la de delegados de trabajo está en marcha-, es importante porque, cuestión de recordar que la señora Lozano Tapia fue candidata a vicepresidenta con Mario Armando Ordaz y en la que fueron derrotados ampliamente.

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Luis Ferral fue electo secretario general del Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Banco Nacional de Obras y Servicios (SUNTBanobras), para una gestión de cuatro años.
En la elección únicamente se inscribió la planilla que postuló a Ferral, lo que exhibe el espléndido trabajo que realizó Miguel Aureliano Osorio al frente de esa organización, quien hace cuatro años debió enfrentar a dos candidatos.
Osorio era el único fundador de la Federación Nacional de Sindicatos de la Banca de Desarrollo (FENABAD) que se mantenía al frente de su sindicato, debido a que en Nacional Financiera (Nafin) y en Banco Nacional de Comercio Exterior (Bamcomext), los secretarios generales que hace diez años la impulsaron, concluyeron previamente sus gestiones.

La toma de posesión de los nuevos directivos sindicales en Banobras, se realizará la próxima semana.
Los estatutos sindicales -reformados en febrero-, establecen como facultad del comité ejecutivo nacional, designar a quien fungirá como presidente del consejo consultivo.
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El Instituto Nacional de Estudios Sindicales y Administración Pública de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (INESAP-FSTSE), se ha convertido, sin proponérselo, en el mejor ejemplo que a Marco Antonio García Ayala le ha quedado demasiado grande la herencia de Joel Ayala Almeida (qepd), quien fue el último líder histórico del otrora poderoso movimiento obrero organizado del país.
Entre los graves errores cometidos por García Ayala en solo año y medio, es la designación de personajes ajenos al sindicalismo de los trabajadores del Estado en posiciones que debieran ocupar quienes han destacado por encabezar las justas y legítimas demandas laborales. Parece estar afanado en construir una élite dorada ajena a quienes deben representar.
Ante el Tribunal de Conciliación y Arbitraje designó como magistrados representantes de los trabajadores a Mario Paul Bravo Candelas y a Myriam García Morán. El único antecedente que el primero tiene en el sindicalismo, es haber sido secretario particular de García Ayala en el Sindicato Nacional de Trabajadores de Salud (SNTSA) -¿son cuñados?-. La segunda ni eso, pues hace un año perdió la elección para magistrada en el Poder Judicial del Estado de México, esto es, una demócrata de zepa que sin pensarlo aceptó una posición por designación.
En el INESAP-FSTSE, nombró director general a José Roberto Córdova Becerril, cuyos antecedentes en el sindicalismo burocrático son haber sido magistrado ante el tribunal de conciliación y arbitraje y asesor del Sindicato Nacional de Trabajadores del Poder Judicial Federal. Un arribista, pues.
Al frente de la escuela de derecho, Córdova Becerril emprendió una cacería contra maestros reconocidos, incluidos ex dirigentes sindicales, como Fernando Ortiz Hernández, lo que ha representado una millonaria erogación en gastos de liquidación. Les ha abierto plazas a sus amigos, tan a tono con Morena.
En la última acción, al maestro Jesús Márquez lo retiró de la coordinación escolar, dejándolo exclusivamente frente a grupo. Se trata de un ex secretario general del sindicato del INEGI.
En una decisión incomprensible, Córdova Becerril desapareció el término “burocrático” a la licenciatura de derecho, quitándole la especialidad a los estudios profesionales.
El aumento en las cuotas de inscripción, trámites de títulos y de los servicios escolares, se han traducido en una caída vertical de la matrícula. En el curso de licenciatura que acaba de iniciar, las inscripciones solo permitieron la apertura de un grupo en el turno matutino, debido a que los altos costos y la pobreza académica no hacen al INESAP-FSTSE atractivo. García Ayala puede estar orgulloso.
El presidente de la FSTSE debe rezarle a todos los Santos para que Morena no designe a Rosa Icela Rodríguez como su coordinadora de la transformación y la soberanía en San Luis Potosí, porque su gestión pudiera empezar a contar los días que le quedan. Quedaría huérfano.