Vales de despensa de $15,300 para trabajadores federales: ¿cuánto recibirán los de la CDMX?

La FSTSE anuncia un nuevo incremento en la medida de fin de año; sin embargo, persisten las diferencias entre trabajadores de distintas instituciones.

En Financiera para el Bienestar, además, sigue latiente una demanda que siempre debio respetarse: recibir oportunamente el aguinaldo para aprovechar las ofertas del Buen Fin

por El Ardid

El cierre de año trae buenas noticias para miles de trabajadores al servicio del Estado. La Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE) informó, mediante un comunicado fechado el 6 de noviembre, que la medida de fin de año correspondiente al ejercicio fiscal 2026 será de hasta 15 mil 300 pesos en vales de despensa para el personal operativo en activo.

De acuerdo con el documento difundido por la central sindical, los lineamientos fueron emitidos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público mediante el oficio 411/UDPCSG/2026/27948, del 4 de noviembre, y la entrega se realizará en una sola exhibición a partir de diciembre.

El anuncio representa un incremento respecto de los 14 mil 900 pesos otorgados en 2025, es decir, 400 pesos adicionales.

La FSTSE reconoció la disposición de las autoridades hacendarias y aseguró que continuará vigilando el cumplimiento de los acuerdos, así como el respeto a las prestaciones de los trabajadores federales.

Sin embargo, más allá del incremento anunciado, hay una pregunta que merece atención: ¿todos los trabajadores del sector público reciben realmente los mismos beneficios?

La desigualdad en las prestaciones de fin de año no es nueva. Durante el ejercicio anterior, los trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México recibieron cantidades distintas dependiendo de su condición sindical y laboral.

De acuerdo con los montos reportados el año pasado, los trabajadores sindicalizados que cotizan al Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX) recibieron 14 mil 90 pesos, siempre que hubieran laborado entre 320 y 355 días durante el año.

Por su parte, los trabajadores sindicalizados que no cotizan al SUTGCDMX recibieron 13 mil 385 pesos, mientras que el personal de base sin dígito sindical y de Nómina 8 recibió 11 mil 605 pesos.

La comparación resulta relevante: tomando como referencia los 14 mil 900 pesos que recibió el personal operativo federal en 2025, la diferencia para los sindicalizados del SUTGCDMX fue de 810 pesos; para los sindicalizados que no cotizan a esa central, de 1,515 pesos, y para los trabajadores de base sin dígito sindical y Nómina 8, de 3,295 pesos.

Estas diferencias vuelven a poner sobre la mesa el debate sobre la homologación de las prestaciones y las condiciones laborales de quienes trabajan para las distintas administraciones públicas.

Con el nuevo monto federal de 15 mil 300 pesos, la expectativa se traslada ahora a los trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México.

¿Se actualizarán las cantidades para este año? ¿Se mantendrán las diferencias entre sindicalizados, trabajadores sin dígito sindical y personal de Nómina 8? ¿Habrá un incremento suficiente para reducir la brecha respecto de los trabajadores federales?

Por ahora, habrá que esperar los anuncios correspondientes para conocer los montos definitivos. Lo cierto es que el incremento federal ya está establecido y la comparación con otras administraciones vuelve a evidenciar que las prestaciones de fin de año no necesariamente se distribuyen bajo los mismos criterios.

Pero si existe una institución donde estas diferencias merecen especial atención es Financiera para el Bienestar (Finabien).

A pesar de que se trata de una entidad de la Administración Pública Federal y de los esfuerzos de la FSTSE por conseguir mejores prestaciones para los trabajadores al servicio del Estado, en esta dependencia persiste una situación que genera inconformidad: sus trabajadores no cuentan con el adelanto del aguinaldo que les permitiría aprovechar las promociones y descuentos del Buen Fin.

Mientras en distintas dependencias federales se realizan gestiones para que el personal reciba anticipadamente una parte de su aguinaldo y pueda participar en esta temporada de descuentos, en Finabien parece que esta posibilidad simplemente no formaba parte de las politicas de recursos humanos hasta apenas el año pasado luego de que en este espacio se criticara la incertidumbre en la que mantenian a los empleados.

La situación resulta particularmente contradictoria si se considera que el Buen Fin representa una oportunidad para que las familias trabajadoras puedan adquirir productos y servicios a precios más accesibles, anticipar compras navideñas y administrar mejor sus ingresos.

Para los trabajadores de Finabien, en cambio, esta oportunidad quedaba fuera de su alcance, al no contar con las mismas facilidades que otros servidores públicos para disponer anticipadamente de una prestación que ya les correspondia. el año pasado pudo por fin volverse una realidad.

Los trabajadores de Financiera para el Bienestar se encuentran entre los servidores públicos con menores percepciones dentro de las dependencias federales. A ello se suman condiciones laborales que, desde hace tiempo, han sido motivo de inconformidad: salarios poco competitivos, prestaciones limitadas y condiciones de trabajo que distan de las que prevalecen en otras instituciones del Gobierno Federal.

Resulta difícil hablar de una política de fortalecimiento de los derechos laborales cuando existen trabajadores de una institución federal que continúan enfrentando desventajas frente a sus propios compañeros del servicio público, este el el caso de Finabien la cual a lo largo de los ultimnos años ha entrado en un debilitamiento progresivo, lo que a criterio de muchos pareciera planeado.

El comunicado de la FSTSE reconoce el diálogo institucional con Hacienda y destaca que los resultados alcanzados son producto del trabajo coordinado con la representación sindical.

También señala que la Federación permanecerá vigilante para que se cumplan los lineamientos y se respeten los derechos y prestaciones de la base trabajadora.

Sin embargo, el reto no debería limitarse a conseguir incrementos en las prestaciones generales. También tendría que contemplar a quienes laboran en instituciones donde las condiciones salariales y laborales continúan siendo considerablemente menos favorables.

Cuándo se atenderán las diferencias salariales y las condiciones laborales que enfrenta el personal de esta institución?

El incremento a 15 mil 300 pesos en vales de despensa es una buena noticia para miles de trabajadores federales. No obstante, los avances laborales también deben medirse por la capacidad de las organizaciones sindicales y de las autoridades para evitar que existan trabajadores de primera y de segunda dentro del propio Gobierno Federal.

Porque trabajar para una institución de la Administración Pública Federal debería significar también tener acceso a condiciones laborales dignas y prestaciones equitativas, y no depender de la dependencia en la que se tenga la fortuna o la desventaja de trabajar.