Exhiben contradicciones de Norma Liliana: en desacuerdo con reelección y no milita en Morena

”Alguien puede hacer un gran trabajo. No soy insustituible”, dice en audio de diciembre.

Tres de las grandes secciones de SUTGCDMX, pueden quedar acéfala por falta de dirigentes.

Por Aldo Fuentes

“Siempre he estado en desacuerdo con la reelección”, afirmó Norma Liliana Rodríguez Argüelles días previos a que decidiera optar por buscar ser reelecta como presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE). En 2022 había planteado: “no somos eternos”.

En un audio que circula en redes sociales, Norma Liliana señaló que cuando el ex presidente Andrés Manuel López Obrador sostuvo que no iría por la reelección, pensó: “bien por él”.

Pese a que el estatuto en ese sindicato prohíbe las campañas adelantadas y la reelección es vigente, simpatizantes de Norma Liliana -entre otras María del Refugio González Chávez y Claudia Medina Miranda-, un día sí y otro también postean mensajes en redes sociales en favor de la permanencia de la presidenta.

Es evidente que violan el estatuto, debido a que el artículo 23 es muy claro, al señalar que el congreso extraordinario “se celebrará sin fines electorales”. El que se realizará los días 13, 14 y 15 de marzo tiene como objetivo reformar el estatuto para levantar la prohibición de la reelección.

Pero hasta en tanto el estatuto sindical no sea reformado, sus disposiciones deben ser cumplidas. Las campañas en favor de Norma Liliana son, por tanto ilegales y deben ser denunciadas ante el comité nacional electoral, primer paso para impugnar el registro de la planilla oficial.

La petición de la planilla oro que compite por la delegación al congreso extraordinario en la sección XL, tiene fundamentos insuficientes, ya que únicamente toma en cuenta la convocatoria al congreso extraordinario.

El comité electoral en aras de garantizar la democracia y equidad de la contienda, debiera, en efecto, frenar la campaña adelantada de Norma Liliana. No lo va a hacer porque Gabriela Eugenia Barragán Galindo y José Antonio Sandoval Cruz son simpatizantes de la reelección.

Y lo son porque ambos aspiran a la candidatura a la secretaría general de la sección IV “Clínicas de Especialidades”, para lo que requieren el visto bueno de Luis Miguel Victoria Ranfla, principal beneficiario de la reelección de Norma Liliana.

La campaña adelantada puede servir de argumento para solicitar la nulidad de la elección de delegados seccionales al congreso extraordinario, por violaciones no solo al artículo 23, sino también al 22, 164 y 165 estatutarios.

El artículo 165 establece que corresponde al comité electoral emitir la convocatoria para elegir al comité ejecutivo nacional, de acuerdo con las reglas que establece en los puntos I y II.

Y el artículo 167 contempla que el registro de plantillas podrá ser impugnado cinco días después de emitida la convocatoria a elecciones.

Toda vez que el SNTISSSTE no está en etapa de elección de su dirigencia nacional, las quejas deben ser dirigidas a los comités nacional y seccional. Si bien ya precluyó el término para la cancelación del registro de planillas a delegados al congreso extraordinario, es un primer paso para demandar la nulidad de la elección seccional, y para impugnar la candidatura de Norma Liliana en el proceso electoral nacional.

En derecho deben agotarse todos los procesos. Solo así se tienen posibilidades reales de obtener una sentencia favorable en un juicio de amparo, toda vez que en el caso del Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje sus resoluciones tienen un sentido político, no jurídico.

“De corazón les digo, les agradezco. Vamos a ir por la unidad en esta organización sindical y vamos a sacar un candidato de unidad. Estoy convencida que alguien más puede hacer un gran trabajo. No me puedo sentir insustituible”, señaló Norma Liliana en diciembre, en una reunión cuyo audio ahora se conoce.

La voz de la presidenta del SNTISSSTE no fue realizada con inteligencia artificial, cuando sostuvo: “Yo no soy de Morena”. Más adelante afirmó que el sindicato está sobre todos nosotros.

Unos días después, cambió de opinión, olvidándose que en 2022, cuando Victoria Ranfla fue obligado a desistir de ser reelecto de manera indefinida, había señalado que cada cierto tiempo tenían que hacer cambios de dirigentes.

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El domingo 22 de febrero, el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), cumplió cinco meses acéfalo.

Dentro de cinco meses, esto es en julio, deberá publicarse la convocatoria a elección de dirigentes de la sección 12 “Servicios Médicos”, una de las cuatro más numerosas del sindicato mayoritario de la ciudad.

El riesgo que para entonces la falta de comité ejecutivo general en el SUTGCDMX no haya sido resuelto, es que esa sección quede también acéfala, debido a que no puede convocarse a elecciones.

Tampoco se podrá llamar a elecciones en las secciones 1 “Limpia y Transportes” y 6 “Bosques, Parques y Jardines”, programadas para octubre y noviembre, de no haber dirigencia sindical.

Esas tres secciones forman parte del grupo que encabeza Hugo Alonso Ortiz, que en octubre convocó a una asamblea extraordinaria en la que fue electo presidente del SUTGCDMX. El tribunal de conciliación no le ha otorgado el reconocimiento.

Desde finales de 2024, Benigno Martínez Escalante inició precampaña en busca de la reelección. Al inminente riesgo de perder, se enfrenta ahora a que su sección quede acéfala.

Sin ninguna conquista en casi cuatro años de gestión, Beny -se hace llamar así porque odia su nombre-, recicla aparentes logros, como la devolución de cuotas, que realidad fue una tomadura de pelo que le permitió embolsarse cerca de 18 millones de pesos.

Las cuotas sindicales fueron de octubre de 2018 a agosto de 2022, en que la seccional estuvo acéfala, es decir 67 quincenas. Benigno recibió unos 25 millones de pesos del entonces tesorero del SUTGCDMX, Alejandro Pérez Lugo. A los trabajadores, de acuerdo con sus propias cifras, les reintegró 7.3 millones.

Al asumir la secretaría general de la seccional, exhibió un cambio radical en su nivel de vida. En noviembre de 2024 pagó un millón 200 mil pesos por una camioneta último modelo “Santa Fe” de la automotriz Hyundai.

Ni siquiera ha tenido capacidad para unir a los integrantes de la dirigencia sindical seccional, algunos de los cuales velan armas para disputarle la secretaría general, molestos por la venta de plazas, dígitos y comisiones sindicales y la frivolidad de la que Martínez Escalante hace gala.

Calculan que de casi 400 comisiones sindicales que maneja la sección, cerca de 300 son vendidas, permitiéndole ingresos multimillonarios, ya que quienes las compran entregan una quincena -la segunda en la que se les pagan prestaciones económicas- de su salario, de la que el dirigente,según esto, recibe cinco mil y el resto para el colocador.

Con ese dinero se financiaría fiestas, regalos y la lujosa vida del secretario general seccional. Por eso la ambición de ser reelecto cuatro años más.