Norma Liliana desiste ir por reelección en SNTISSSTE; se perfilan Mario Ordaz y Roberto Gómez

Al inaugurar un ilegal congreso extraordinario, sorprendió al anunciar que no competirá en elección de abril.
Causa escozor presencia de Francisco García Culebro en mesa dictaminadora de reforma a artículo 64.

Por Aldo Fuentes

¿Cuáles fueron las razones por las que Norma Liliana Rodríguez Argüelles decidió no competir por la reelección en la presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE)?¿La planilla azul no tenía dos terceras partes de los delegados del ilegal congreso extraordinario para reformar el estatuto?¿Influyeron otras causas?
Solo ella y seguramente unos pocos más saben por qué decidió dar marcha atrás tanto en la reelección, como en la reforma al artículo 42 del estatuto.
¿Para qué, entonces, el dispendioso gasto económico en un congreso extraordinario que había sido ya suspendido ante la lamentable y sorpresiva muerte de Luis Miguel Victoria Ranfla? Era suficiente con convocar a un pleno extraordinario del comité ejecutivo nacional y cancelar la convocatoria respectiva.
En lugar de eso, se cambió la sede y la fecha para la realización de un congreso que, al anunciar la presidenta que no buscará ser reelecta y solicitar se retirara la propuesta de reformar el artículo 42 -que la prohíbe-, la reunión perdió en la práctica interés.
Norma Liliana está obligada a dar explicaciones, en especial el costo económico para ese sindicato que tuvo la indemnización que se pagó al hotel en Oaxtepec donde inicialmente se realizarían los trabajo, y cuánto costó la sede en la Ciudad de México.
Es un dispendio injustificable.
Fue un inesperado regalo de cumpleaños para Mario Armando Ordaz.


Desde que Norma Liliana afirmó: “no me reelegiré”, para enseguida solicitar se retirara la propuesta de levantar la prohibían del artículo 42 del estatuto, sorprendió a los delegados.
Dejó de ser importante si el grupo antirreleccionista contaba con la tercera parte de los delegados, con lo que hubiera echado por tierra una eventual reforma al estatuto sindical.
“Quiero decirles con toda claridad a todos ustedes que no me reeligieré. No es una renuncia. Es una decisión por convicción”, puntualizó Norma Liliana.
Los delegados que apoyaron la reelección, se preguntaron las causas que influyeron en esa decisión, después que tras la muerte de Victoria Ranfla, optó por la realización del congreso originalmente programado para los días y 15 de marzo en Oaxtepec, Morelos y que pospuso de manera unilateral.
Los trabajos fueron reprogramados a partir del miércoles 18 y hasta el viernes 20 de marzo en la Ciudad de México. El estatuto sindical no otorga facultades para que la presidenta tome esas decisiones.
El artículo 24 establece que el pleno del comité ejecutivo nacional es el órgano que debe aprobar la convocatoria respectiva, “debiendo señalar el temario y el orden a que debe sujetarse”.
Lo que procedía era convocar -pudo ser extraordinario- a pleno de comité ejecutivo nación del SNTISSSTE, para cancelar la primera convocatoria y aprobar otra a congreso extraordinario.
Solo que cumplir con lo que establece el estatuto -lo que es una obligación-, hubiera implicado elegir nuevamente a delegados, al tratarse de un nuevo congreso.
Pero también planteó: “que quede sin efecto la modificación al artículo 42 que se había planteado como parte de los temas de este congreso”.


Y explicó sus razones para no optar por la reelección. “Quiero decirles con toda claridad a todos ustedes, que no me reelegiré. No es una renuncia. Es una decisión por convicción. Esa decisión no desconoce el respaldo que me han brindado, ni el trabajo que muchas y muchos han realizado para sostener este proyecto”, afirmó.
Aseguró que en el sindicalismo ha aprendido es que los cargos son pasajeros.
Nuestro sindicato no pertenece a una persona, ni a un grupo, ni a una coyuntura. Pertenece a más de 78 mil trabajadores”, planteó Norma Liliana, quien llamó a defender la unidad.
A la izquierda de la presidenta, Roberto Javier Gómez Gómez quien hasta antes que Norma Liliana decidiera que optaría por la reelección, estaba considerado, junto con Mario Armando Ordaz Santos, Claudia Medina Miranda y Raúl Arellano Sánchez, precandidato para competir en las elecciones que deben realizarse en abril próximo.


Gómez Gómez construyó, en los últimos años, un cacicazgo en la sección sindical en Nuevo León. Se alineó con la campaña en favor de la reelección de Norma Liliana, como también lo hicieron la señora Medina Miranda y Arellano Sánchez.


En cambio, Ordaz Santos asumió el liderazgo que aglutinó a quienes estaban en contra de la reelección. En la Ciudad de México, ganaron la mayoría de las 17 secciones, incluidas las del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”, el hospital “Lic. Adolfo López Mateos” y la de las clínicas de medicina familiar, así como el Estado de México.
La integración de la mesa que dictaminará una eventual reforma a los artículos del 39 al 164 del estatuto, llamó la atención. Fueron incluidos dirigentes viejos que tienen años con posiciones en la dirigencia sindical, encabezados por Francisco García Culebro, Lourdes Poiré, Ausencio González y Petra Montoya, simpatizantes de la reelección.
El artículo 164 regula la elección del comité ejecutivo nacional del SNTISSSTE, la cual, establece, va desde su preparación hasta su conclusión. La inclusión de un párrafo con requisitos de los que aspiren a la presidencia, sería suficiente para modificar las reglas.
García Culebro controla desde 1981 la sección VI “Estancias de Bienestar Infantil”. Los últimos cuatro años se ha mantenido alejado del SNTISSSTE, luego que entre 2017 y 2022 en su carácter de tesorero de la comisión de auxilios -su hijo Erick Arturo Garfias Salamanca Varela fue el presidente-, disminuyó el fondo en unos 143 millones de pesos y no rindió cuentas de ingresos por intereses financieros que se estiman ascendieron a otros 150 millones de pesos.