¿Renunció?¿Lo cesaron? Ex funcionario difundió video en Cámara de Diputados con pastel de 15 años por fundación de Morena.
En campaña electoral por liderazgo sindical, se filtró fotografía juntos en redes sociales que exhibió intromisión de ex director de personal.
Por Aldo Fuentes
A José Carlos Acosta Ruiz le ganó el protagonismo y lo pagó muy caro: debió dejar la dirección general de administración de personal y desarrollo administrativo del Gobierno de la Ciudad de México. A César Piña Rodríguez el costo puede ser todavía mayor: perder la elección por la presidencia del SUTGCDMX.
El ganador, sin buscarlo, será Hugo Alfredo Alonso Ortíz, quien sin hacer nada se deshizo de un obstáculo que ponía en peligro su más ambicioso anhelo: convertirse en líder del sindicato mayoritario del gobierno de la capital del país.
Acosta Ruiz y Piña Rodríguez actuaron como dos novatos en la política, dejándose ver juntos en público, cuando en la campaña electoral Alonso Ortíz se había quejado que desde la dirección de personal se beneficiaba al candidato de la planilla oro-guinda con dígitos sindicales para que se granjeara el agradecimiento de trabajadores.
Incluso, horas antes de dejar esa estratégica posición gubernamental para reincorporarse a la diputación federal por Morena, Acosta Ruiz le entregó dígitos a la sección 14 “Tomaduría de Tiempo”, cuyo secretario general, Osbert Esquivel Jaramillo, apoya la candidatura de Piña Rodríguez por la presidencia del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX).
Previamente, en una reunión con trabajadores en la Alcaldía Azcapotzalco, Alonso Ortíz denunció públicamente que Acosta Ruiz se entrometía en la campaña electoral sindical, en beneficio de Piña Rodríguez, entregándoles dígitos sindicales a las secciones que lo apoyan.
Una inoportuna fotografía de Acosta Ruiz con Piña Rodríguez, posteada en Facebook el 7 de octubre, fue una prueba irrefutable de la intromisión del todavía director de desarrollo de personal y desarrollo administrativo del gobierno de la ciudad en asuntos sindicales, pese a la prohibición del artículo 69 Bis de la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado y sancionada en términos de la Ley General de Responsabilidades Administrativas.
Solo dos días después, Acosta Ruiz posteó un video en el que señalaba encontrarse en la Cámara de Diputados, por lo que exhibió que había dejado su posición administrativa. ¿Renunció?¿Cesado? Hasta ahora no hay claridad al respecto.
El video lo subió la noche del 9 de octubre. “Desde la Cámara de Diputados, a todos nuestros compañeros les decimos que seguimos y vamos adelante”, señaló frente a un pastel para festejar los 15 años de la fundación del partido Morena. “¡Ánimo!”, señala al final.
El video concluye con el eslogan de “Cámara de Diputados, Décimo Sexta Legislatura. Soberanía y Justicia Social”, con lo que muestra que se reincorporó a su trabajo como diputado federal de Morena, pues de lo contrario hubiera podido incurrir en uso indebido del logotipo oficial de la Cámara de Diputados.
El cambio en la dirección general de administración de personal y desarrollo administrativo del Gobierno de la CDMX, representa un realineamiento de los astros en beneficio de Alonso Ortíz, en la contienda electoral por el liderazgo de unos 92 mil trabajadores de la ciudad, a condición que la interina Reyna Ramírez no siga instrucciones de su ex jefe Acosta Ruiz.
Ese movimiento sin duda influirá en el resultado de la elección del 27 de noviembre. Parece claro que el triunfador será Hugo Alonso Ortíz.
Los momios parecían beneficiar a Piña Rodríguez, especialmente porque apenas el 4 de octubre, Benigno Martínez Escalante, secretario general de la sección 12 “Servicios Médicos”, debió comparecer ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX), para conocer una de dos carpetas de investigación por delitos sexuales en su contra.
La seccional que agremia a los trabajadores de hospitales del gobierno de la ciudad, es la tercera en membresía del SUTGCDMX, con poco más de siete mil afiliados. Su secretario general apoya la candidatura de Alonso Ortíz, en cuya planilla fue propuesto como vicepresidente.
Piña Rodríguez no ha tenido capacidad para explotar las imputaciones sexuales contra Martínez Escalante, pese a que uno de sus más cercanos es Alejandro Mayén, quien hace cuatro años disputó la secretaría general de la seccional de los servicios médicos.

Ni siquiera aprovechó la incorporación a su campaña electoral del secretario de finanzas, Enrique Fernando Mendoza Ruiz, quien parecía perfilarse para arrebatarle a Benigno el liderazgo seccional.
¿De qué le sirve al candidato de la planilla oro-guinda, el apoyo de Héctor Carreón Garcés, enemigo jurado de Benigno, a quien despectivamente llama “pide nalgas” y que ha influido decididamente en la imagen de violentador sexual de mujeres en redes sociales?
¿Desconoce Piña quién es Teresa Barranco, que también se sumó a su campaña? Exhibe sus limitaciones.

A Martínez Escalante de poco le ha servido pagar cuantiosas sumas de dinero en publicidad en medios que no tienen influencia entre los trabajadores. La imagen de violentador sexual de mujeres difícilmente se la quitará.
Poco le ayuda postear cientos de fotografías en sus redes sociales como si fueran de su álbum familiar. Tampoco a Hugo Alonso le sirve el pobre trabajo de difusión de su hermano Omar, con videos sin contexto y carentes de contenido, pese a que se apoya en un equipo de seis personas y que pudiera configurar desvío de recursos públicos, al abandonar sus puestos de trabajo para cubrir la campaña de la planilla azul.

¿Cuánto pagó Benigno al sitio “Redes Sociales Sindicales” por el pésimo trabajo en torno al “Hotel Terrazas” de Acapulco, propiedad del SUTGCDMX?
Con ese tipo de ataques, el equipo de Hugo abrió la puerta para que sus contrincantes pudieran interesarse, por ejemplo, en quiénes administran los salones de los deportivos “Olímpico” y”Venustiano Carranza”.
En el preludio de lo que sería ese “trabajo periodístico” -de alguna manera hay que llamarlo, pese a ser de una pobreza alarmante-, se señaló: “Las cuotas sindicales merecen transparencia, rendición de cuentas y claridad”.
¿Solo las cuotas sindicales? Benigno pudiera empezar, si es tan transparente como dice, por informar de las dos carpetas de investigación que en la Fiscalía de Delitos Sexuales de la FGJCDMX, en las está imputado.
No puede argumentar desconocimiento de por lo menos una de las acusaciones.
En una próxima entrega, publicaré el citatorio fechado el 01 de septiembre, a través del cual la agente del Ministerio Público le notificó que cuatro días después debía comparecer en su calidad de imputado, para enterarse de la carpeta de investigación que en su contra se le sigue por una acusación de violación sexual.
Ahora es más noticioso el error garrafal de José Carlos Acosta Ruiz y César Piña Rodríguez que puede ser decisivo para que Hugo Alonso Ortíz se convierta en presidente del SUTGCDMX los próximos seis años.