Imagen de violentador sexual de mujeres de Benigno Martínez Escalante, golpea campaña de Hugo Alonso por presidencia del SUTGCDMX

El secretario general de la sección 12 “Servicios Médicos”, fue incluido como candidato a vicepresidente en la planilla azul.

Inconformidad de trabajadores del IMSS por aumento salarial de 2.9, ¿se reeditará caída de Antonio Punzo Gaona en 1989?

Por Aldo Fuentes

Benigno Martínez Escalante concluyó, estatutariamente su gestión en la secretaría general de la sección 12 “Servicios Médicos” del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de (SUTGCDMX), el 22 de agosto. En cuatro años no obtuvo un logro para sus siete mil representados; sí, en cambio, su tendencia a relacionarse con las mujeres que tienen el infortunio de cruzarse en su camino, le generó la imagen de violentador sexual.

No solo enfrenta una acusación de violencia intrafamiliar agravada de su ex novia Verónica Molina -adscrita, como él, al Hospital General Iztapalapa “Dr. Juan Ramón de la Fuente”-, a la que intentó encarcelar a través de una denuncia por el robo de un celular iniciada por María del Carmen Hernández, secretaria de la habitación de la seccional, con la que mantuvo -o mantiene- una relación sentimental; también está indiciado en dos carpetas de investigación ante la Fiscalía General de Justicia de la CDMX, por delitos sexuales.

Pese a esa imagen, Martínez Escalante es candidato a vicepresidente del sindicato mayoritario de la ciudad -siempre se hace acompañar del mismo grupo que oscila entre 100 y 150 trabajadores-; además pretende ser reelecto para una gestión ahora de seis años.

Fue propuesto por Hugo Alonso Ortiz en la planilla azul por la que compite por la presidencia. Las elecciones se realizarán el 27 de noviembre.

El secretario general de la seccional de los servicios médicos, invariablemente posa para la fotografía con un puño cerrado a la altura del pecho, como si fuese un boxeador. Contrató una diseñadora gráfica para que maneje sus redes sociales, así como a una fotógrafa -en ocasiones son dos- que registran de manera minuciosa sus pasos, en lo que parece un actor de foto novelas de la década de los ochenta.

La adicción a redes sociales y a postear sus fotografías, es tan grave, que incluso sube con playeras del equipo de futbol América. Tiene 55 años de edad. Bastante grande para exhibir sus complejos.

Pese al dispendio económico del que desde 2022 ha hecho gala en vestuario de marca, vehículos de alta gama y las frecuentes fiestas que organiza, no tiene una buena imagen.

Sus contrarios en la seccional, se han afanado en postear fotografías en las que exhiben sus relaciones sentimentales. En este espacio hay suficientes constancia de esa manera de actuar.

Las carpetas de investigación iniciadas por dos mujeres, que lo acusan de delitos sexuales, fue el argumento ideal para que en la red social Facebook, se le señale de violentador y de acosador que ha dañado la campaña electoral de Hugo Alonso Ortiz, especialmente en redes sociales.

La primera denuncia fue presentada el 26 de mayo por acoso sexual en la realización de una conducta de naturaleza sexual indeseable. La querellante era delegada de trabajo en un hospital de la Ciudad de México, quien detalló la forma en que Martínez Escalante le hacía propuestas para que tuvieran relaciones sexuales.

La segunda querella -por violación agravada aprovechamiento de confianza-, fue presentada tres días después por una mujer de 28 años de edad. Los hechos, narró, ocurrieron en las oficinas de la seccional, a la que acudió para solicitar ayuda para ocupar la plaza de base que le correspondía, debido a que su madre se había jubilado.

La querellante relató que al entrar a la oficina del secretario general, de inmediato fue agredida. Con lujo de detalles describió la forma en que la violó, manipulándole, entre otras cosas, sus genitales.

El ex secretario general de la seccional, Héctor Carreón Garcés, lo llama despectivamente “pide nalgas”.

El riesgo, para las dos mujeres violentadas sexualmente, es que para evitar que Martínez Escalante sea sujeto a proceso, Alonso Ortiz pida un favor político con funcionarios de primer nivel de la CDMX. Ya lo hizo en 2021, cuando el Órgano Interno de Control (OIC) de la Secretaría de Salud de la ciudad lo inhabilitó por un año por haberse vacunado contra la Covid-19 cuando no le correspondía.

La salida fue que la inhabilitación era improcedente. El abogado que realizó la impugnación, Enrique Fernando Mendoza Ruiz, se desprendió en septiembre del grupo de Benigno para incorporarse a la campaña de César Piña Rodríguez, candidato que le disputa la presidencia del SUTGCDMX a Alonso Ortiz.

Mendoza Ruiz tiene la intención de postularse como candidato a la secretaría general de la sección 12 “Servicios Médicos”. La convocatoria, se espera, sea publicada los primeros años del próximo año, cuñado vez que el tribunal de conciliación y arbitraje entregue ls toma de nota a quien gane la presidencia sindical.

El descontento por la corrupción y frivolidad de Martínez Escalante, se ha traducido en un división en la seccional. Junto con Mendoza Ruiz, una integrante del comité ejecutivo y por lo menos otros tres representantes de hospitales, negociaron la incorporación al grupo de Piña Rodríguez, aún cuando estos últimos no lo han concretado.

Previamente el secretario de acción política y una delegada al consejo, se desligaron del grupo de Benigno y se incorporaron al de Carreón Garcés, quien el lunes 12 de octubre a través de un video anunció su apoyo a la candidatura de Piña Rodríguez.

También Teresa Barranco, quien era delegada de trabajo en un hospital -se desconoce si fue destituida- posteó en Facebook, su apoyo a Piña Rodríguez por la presidencia sindical.

Martínez Escalante hizo a un lado a la mayoría de los integrantes del comité ejecutivo de la seccional, al confiar solamente en Hilario Zavala, Nallely Magaña -“la patrona”, la llaman sus malquerientes-, Ana Lydia Trujillo Huerta y su esposo José Luis Cervantes y Efraín Atemiz, y en menor medida a María del Carmen Hernández Gutiérrez.

Gotas de Tormenta

El liderazgo del diputado morenista Rafael Olivos Hernández, en el Sindicato del IMSS se tambalea por la revuelta provocada al aceptar un aumento del 2.9 por ciento al salario y 3.9 en prestaciones económicas -un 6.8 por ciento global-, sus comentarios de dos neuronas de los trabajadores y la falta de medicamentos, material e insuficiencia de personal.

Olivos Hernández -suplente del diputado de Morena Arturo Olivares Cerda, ex secretario general de ese sindicato- puede ser víctima de la pésima política salarial de los gobiernos de Morena, que se han preocupado solo por aumentar el salario mínimo, en decisiones de tinte electorero, mientras se acelera la pobreza laboral entre otros grupos de trabajadores.

El último aumento al salario mínimo fue después 13 por ciento, mientras a los trabajadores del gobierno de la CDMX los últimos tres años les han aplicado incrementos de apenas 10.5 por ciento -3.5 por ciento anualmente-.

En noviembre de 1989, Antonio Punzo Gaona debió renunciar a la secretaría general del Sindicato Nacional de Trabajadores del IMSS (SNTIMSS), después de las revueltas provocadas por inconformidad por la revisión del contrato colectivo. ¿Se reeditarán aquellas protestas que consideraban a su dirigente más interesado en proteger los intereses gubernamentales que abanderar las demandas laborales?