Ex coordinadora administrativa en dirección de prestaciones económicas del ISSSTE, ¿Con conflictos de interés?

Contrato para alimentos genera sospechas de comisión de delitos sobre Maricarmen García Muñoz Aparicio

Está casada con proveedora, Vanessa Guadalupe Montemayor Snyder, desde agosto de 2024

Por Aldo Fuentes

El ISSSTE firmó el contrato AD-DAF-SRMS-247/2024 para servicio de alimentos para actividades culturales, a petición de la dirección de prestaciones económicas, sociales y culturales. Estuvo vigente hasta el sábado 30 de noviembre.

Ese contrato abierto, fue establecido por dos montos: un mínimo por 400 mil pesos, y un máximo por 800 mil, IVA incluido. Fue firmado el 28 de febrero por la titular de la jefatura de servicios culturales, María del Pilar Hernández Rosales -quien lo elaboró y administró; lo autorizó el subdirector de servicios sociales y culturales, Francisco Enrique Pérez Hernández– y por el subdirector de recursos materiales y servicios de la Dirección de Administración y Finanzas, Juan Carlos Suárez Guzmán, y por la proveedora, Vanessa Guadalupe Sotomayor Snyder. La vigencia inició el 25 de marzo.

A través del oficio DAyF/SRMyS/0752/2024, el 6 de mayo el contrato fue remitido a la coordinadora administrativa de la dirección de prestaciones económicas, sociales y culturales, Maricarmen García Muñoz Aparicio, «para el trámite administrativo a que haya lugar».

A fines de agosto -según esto se celebró el 28- de este año, en Cancún, las señorita García Muñoz Aparicio y Sotomayor Snyder contrajeron matrimonio. En este trabajo incluimos una fotografía de la boda. Debió excusarse de realzar trámites de cualquier naturaleza de ese contrato, lo que s un esto no realizó.

Ese contrato pudiera constituir conflicto de interés para la ex coordinadora administrativa, debido a que la relación sentimental con la proveedora se remonta por lo menos a un par de años atrás y sería del ámbito privado salvo por la relación laboral y contractual de una y otra con el ISSSTE. Un hermano de su actual esposa, Alberto Montemayor Snyder, está adscrito a la que hasta el 31 de octubre fue la oficina de García Muñoz Aparicio, al parecer en el departamento de recursos materiales que encabeza Erika Galaviz, lo que a su pudiera implicar nepotismo.

En el último párrafo de la cláusula décima primera, el ISSSTE estableció que la administradora del contrato podía aceptar los servicios del proveedor que incumplieran «de manera parcial o deficiente las especificaciones establecidas», sin que la decisión implicara perjuicio en las deducciones del pago correspondiente o bien la reposición de los alimentos cuando fuera procedente.

En el anexo técnico de la dirección de prestaciones económicas, sociales y culturales para justificar la contratación del servicio de alimento, incluyó los tipos de servicio que requería, para grupos de 50, 75 y 100 personas.

Sugirió incluso que se firmara un contrato abierto con el proveedor y que estuviese vigente del 25 de mazo al 30 de noviembre del presente año. Los servicios se prestarían, preferentemente en la Ciudad de México.

En la cotización que Vanessa Guadalupe Montemayor Snyder entregó al ISSSTE el 15 de marzo, ofreció ocho tipos de servicio:

Coffe break tipo A para 50 personas con café, té de manzanilla, canela, limón y hierbabuena -así aparece-; crema para café, azúcar y sustituto de azúcar; jugo natural de naranja embotellado de 400 mililitros; botellas de agua natural de 330 ml y galletas tipo surtido rico, con un costo de 7 mil 600 pesos; 75 personas con precio de 10 mil 940 pesos, y para 100 personas, 15 mil 200 pesos.

Coffe break tipo B para 50 personas, con fruta picada (papaya, sandia y melón) con queso tipo cotage, cuernitos rellenos de jamón de pavo, lechuga, queso tipo americano, mayonesa light; bollos de queso y hojaldre tipo miniatura de ensalada de atún; y galletas tipo gourmet, el servicio lo cotizó en 8 mil 800 pesos; para 75 personas, 13 mil 200, y para 75 personas 17 mil 600 pesos.

El menú ejecutivo, con café americano, jugo natural de naranja, fruta picada (papaya, melón y sandía), miel natural, granola, queso cottage, pan de sal, pan dulce, huevos a la mexicana o con jamón, chilaquiles verdes o rojos con pollo, botella de agua natural de 330 ml y refresco ilimitado, con un costo de 350 pesos por persona.

También cotizó pastel o helado para 50 personas, por un precio de un mil 617 pesos.

Se sabe, el ISSSTE firmó otros contratos con Vanessa Guadalupe Sotomayor Snyder. Según esto, hay uno por un monto de un millón 344 mil 420.80 pesos.

Maricarmen García Muñoz Aparicio fue designada coordinadora administrativa por quien fue directora de prestaciones económicas, sociales y culturales, Yezmin Lehmann, en la gestión de Pedro Zenteno en la dirección general del ISSSTE. Prácticamente no asistía a su oficina.

Previamente había sido asesora de la señora Lehmann, cuando se desempeñó como coordinadora administrativa en la misma dirección, durante la gestión de José Antonio Ramírez Pineda al frente de ese instituto.

A una lista de 10 proveedores -8 empresas y 2 personas físicas, incluida Vanessa Guadalupe Sotomayor Snyder-, durante la gestión de Maricarmen García Muñoz Aparicio, se les habrían hecho adquisiciones multimillonarias sin licitaciones públicas, bajo el argumento que eran compras menores.

Gotas de Tormenta

La directora de recursos humanos de la dirección de prestaciones económicas, Janely Matzayani García Cruz, busca desesperadamente incrustarse en el equipo del nuevo coordinador administrativo, David González Núñez. En su oportunidad, cultivó una cercana relación con Clara Elena Leyva, quien gozaba de los afectos de Yezmin Lehmann, permitiéndole incluso que prácticamente manejara el área de recursos humanos, lo que aprovechó para ingresar a su sobrina Elizabeth Curiel, secretaria particular de la subdirectora de pensiones, Anahí Vargas Vargas.