Por violación sexual agravada, presentan segunda acusación contra dirigente de sección del SUTGCDMX

La carpeta de investigación fue iniciada el 29 de mayo; los hechos, se asentó, ocurrieron en oficina de Benigno Martínez.

El secretario general de la sección 12 “Servicios Médicos”, presume que será vicepresidente con Hugo Alonso Ortiz.

Por Aldo Fuentes

Benigno Martínez Escalante presume que será candidato a vicepresidente del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), en la planilla que postulará al liderazgo Hugo Alonso. Las elecciones se realizarán el 27 de noviembre.

Martínez Escalante es secretario general de la sección 12 “Servicios Médicos”, una de las más numerosas del sindicato mayoritario del Gobierno de la Ciudad de México, cuya gestión debiera concluir el 21 de agosto, pero que violando los estatutos, leyes laborales y tratados internacionales, el tribunal de conciliación y arbitraje amplió por tiempo indefinido junto con otras seis seccionales, incluida la que encabeza Alonso Ortiz.

Benigno enfrenta un juicio por violencia intrafamiliar agravada cometida en contra de su ex novia, Verónica Molina. El ex secretario general de la seccional, Héctor Carreón, despectivamente lo llama “pide nalgas”.

El 29 de mayo, una mujer, de 28 años de edad, denunció ante la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México, a Benigno Martínez Escalante, de violación sexual agravada. Los hechos habrían ocurrido el 17 de julio de 2023, en las oficinas de la sección 12 “Servicios Médicos” del SUTGCDMX.

Esa es la segunda denuncia por delitos sexuales en contra del secretario general de la seccional. La primera fue presentada el 26 de mayo por una mujer de 44 años de edad -véanse estas Fuentes del 4 de junio-, en la que relató que en 2024, también en la oficina sindical le habría dicho: “que aunque fuera una vez me acostara con él”.

En la segunda carpeta de investigación, la víctima señaló que acudió a una cita con el secretario general de la seccional, a fin de iniciar trámites para ocupar una plaza de base -a la que tiene derecho conforme al programa “plaza por plaza”-, luego que su madre se jubiló de la que tenía en un hospital del Gobierno de la Ciudad de México.

La segunda denuncia, es por violación agravada, aprovechamiento de confianza. La tipificación del delito obedece a que fue cometido en una oficina pública.

En la declaración ante el agente del ministerio público, la víctima al relatar los hechos, señaló que ese día fue citada por su agresor. A eso de las 16:45 de la tarde, el secretario general seccional le pidió entrara a su oficina y en cuanto ingresó este puso el cerrojo.

“Benigno Martínez Escalante me tomó de los hombros con sus dos manos y me empujó hacia la esquina que está entrando al lado izquierdo de su oficina, recuerdo que me tomó con sus dos manos y me levantó mis manos lo cual impedía que yo pudiera moverme, me empezó a besar la boca, después me empezó a lamer mi cuello (…) me bajo mi blusa…”.

Más adelante, la denunciante puntualizó:

“Benigno Martínez Escalante me decía que me casara con él y que me iba a dar casa, carro, estudios y viajes y que yo no iba a tener necesidad de trabajo”.

Como la agredida no aceptó los ofrecimientos, “Benigno Martínez Escalante se molestó y me dijo pues hazle como quieras yo no te voy a apoyar porque para empezar no cubres el perfil de administración hospitalaria”.

La víctima asentó que salió llorando de la oficina donde fue agredida sexualmente. Afuera, señaló, estaban Lily Trujillo y otro a quien solo identificó como “Atemiz”.

Se refería a Ana Lydia Trujillo y Efraín Atemiz Rosas, secretarios de trabajo y conflictos y de escalafón de la sección 12 “Servicios Médicos” quienes forman parte del grupo íntimo del dirigente.

La descripción de la bajeza con la que en una posición de poder que le permitió tener el control de la situación con la que actuó Benigno, no deja lugar a dudas de lo ocurrido.

Martínez Escalante fue inhabilitado por el Órgano Interno de Control (OIC) de la Secretaría de Salud del gobierno de la CDMX, luego que en diciembre de 2020 se vacunó contra la COVID-19 saltándose la fila en plena pandemia. La entonces jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, lo criticó públicamente.

La inhabilitación consistía en la prohibición para ocupar cargos en la administración pública -su hija Diana Martínez fue sancionada para hacerlo durante un mes-. Sin embargo, Hugo Alonso Ortiz, secretario general de la sección 1 “Limpia y Transportes”, negoció políticamente para que la sanción quedara sin efectos, a fin de que participara en las elecciones de la dirigencia seccional, para una gestión de cuatro años.

Martínez Escalante es uno de los 15 secretarios generales seccionales que integra el grupo “azul” que encabeza Alonso Ortiz. Es de sus más cercanos, lo que le garantiza una posición privilegiada en la planilla que en septiembre solicitará registro para competir por la presidencia y comité ejecutivo general del SUTGCDMX.

Gotas de tormenta

Juan Rubio Gualito es diputado al Congreso de la Ciudad de México. Su candidatura fue negociada por Hugo Alonso. Es un severo crítico de la oposición a Morena. La detención del ex gobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, acusado de huachicol, le representó la oportunidad de cuestionar los trapos sucios del PAN. Peroha guardado vergonzoso silencio frente a la intromisión del tribunal de conciliación y arbitraje en la vida interna del SUTGCDMX -del que forma parte al ostentar una plaza de base en el área de limpia-, con violaciones tanto a estatutos sindicales, como a leyes laborales e incluso convenios internacionales de la OIT y pese a que la adición del artículo 69 Bis de la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado sanciona incluso con la destitución de funcionarios que incurran en esas prácticas. Tampoco ha criticado casos de morenistas como el gobernador con licencia de Sinaloa y que el senador Enrique Inzunza cobre su dieta sin presentarse a trabajar. Se explica esa actitud porque pretende que Morena lo haga candidato a diputado federal en 2027, a condición que convenza primero a Alonso.