El secretario general de la sección 1 Limpia y Transportes, la más numerosa, el candidato a vencer.
Antes del congreso de toma de posesión, se elegirán dirigentes en seis secciones sindicales; los riesgos
Por Aldo Fuentes
La elección del presidente del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX) y el congreso de toma de protesta se realizarán en julio, por lo que el tribunal de conciliación deberá entregar los reconocimientos gubernamentales a los dirigentes de las secciones que tenga pendientes. Hugo Alonso Ortiz, será el candidato a vencer.
Las seis secciones que faltan de realizar elecciones, las llevarán a cabo en las próximas semanas. Las primeras en la que se publicarán las convocatorias serán la 22 Promoción Deportiva -dada a conocer el martes 13 de mayo- y la 38 Planta de Asfalto. En ambas, sus secretarios generales, Jorge Castro Carpio y María Dolores Ortiz Escobedo optarán por la reelección.
El artículo 34 de los estatutos sindicales, prescribe que cada cuatro años son electos los integrantes del comité ejecutivo general por medio de planillas. El secretario general de la sección 1 Limpia y Transportes, Hugo Alfredo Alonso Ortiz se perfila para registrarse como candidato a la presidencia, convertido en el seguro triunfador; hay dudas que participe César Piña Rodríguez, de la sección 4 Contraloría, Administración y Almacenes para los Trabajadores, debido a que su elección enfrenta un juicio de nulidad por violaciones en la convocatoria.

El grupo de Piña Rodríguez -integrado por 26 secciones de las 40 secciones- pudiera optar por registrar otra candidatura. El movimiento que encabezó, entre otros, Sofía Hernández Labra, dirigente en la 39 Dirección General de Informática, para protestar por lo que llamaba «miserable» aumento al salario de 3.5 por ciento parecía ser una plataforma idónea para construir un liderazgo sólido frente a los trabajadores; pero explotó como globo inflado en exceso al anunciar el gobierno de la ciudad un tres por ciento adicional a las prestaciones económicas.
Las probabilidades de registrar una planilla de unidad, son inexistentes, debido a lo que parece un irreconciliable distanciamiento entre Alonso Ortiz y Piña Rodríguez, dirigentes de los dos grupos en los que se aglutinan los secretarios generales seccionales. Sólo la intervención del gobierno de Clara Brugada posibilitaría un acuerdo.
La división surgió en julio de 2019, cuando la mayoría de los delegados en el congreso, decidieron no darle validez a una irregular ampliación de cuatro años más que el tribunal de conciliación le había concedido a la gestión del entonces presidente, Juan Ayala Rivero, a quien apoyaba el grupo de Piña Rodríguez.
La polarización se agudizó en abril pasado, cuando Alonso Ortiz se apoderó por la fuerza del deportivo «18 de marzo» que estaba bajo control del grupo que dirige Piña Rodríguez, en un acuerdo avalado por el gobierno de la ciudad, al que también se le entregó el hotel de Acapulco. Los deportivos «Las Termas» y «El Olímpico» son administrados por quienes están alineados con el dirigente de los barrenderos.

El argumento de Alonso Ortiz fue apoyar a Jacinto Gaona, a quien se le había solicitado las entrega de la administración. Fue un pretexto en una intención que pudiera tener de fondo la certeza del grupo del secretario general de la sección 1 Limpia y Transportes, que ya nadie puede impedirle convertirse en presidente del SUTGCDMX, seguro que ganará la elección y por sus relaciones políticas.
Un aparente lapsus de Inés González Nicolás, secretaria de trabajo y fomento al empleo del gobierno de la capital, durante el evento «La utopía laboral que aspiramos en la Ciudad de México», efectuado el miércoles 7 de mayo, al presentar a Alonso Ortiz como presidente del sindicato mayoritario, sonó a premonición.
El mayor riesgo que políticamente Alonso Ortiz enfrenta, es que su grupo pierda alguna de las tres secciones sindicales en las que antes del congreso de toma de protesta deberán elegirse sus dirigentes. Por lo menos en dos de ellas la posibilidad es real: 16 Archivo y Correspondencia y 38 Planta de Asfalto, en las que sus secretarios generales, Ramón Víctor Alvarado Ruiz y María Dolores Ortiz Escobedo buscarán ser reelectos, pese a la pobreza de resultados; pero debe hacerse con la 24 Junta de Conciliación y Arbitraje, donde el cacicazgo de Rubén Flores Quintero parece garantía de derrota.
La convocatoria a la elección para dirigentes del SUTGCDMX deberá ser firmada por el presidente sindical, Aarón Ortega Villa, y los secretarios de procesos electorales, de organización y de actas y acuerdos, Miguel Ángel Estrada Manzo, Rafael Torres Correa y Jorge Castro Carpio.
Sin embargo, Estrada Manzo será el único responsable del proceso electoral, en términos de lo dispuesto por la fracción XXI del artículo 34 Bis estatutario. Hará malabares para beneficiar a su jefe Hugo.
Las planillas, para registrarse, deberán cumplir con el requisito de contar con el apoyo, por escrito, de por lo menos ocho secretarios generales seccionales, lo que no representaría ningún obstáculo para Alonso Ortiz ni Piña Rodríguez en caso que este decida inscribirse.
Aún cuando en torno al líder de los barrenderos se aglutinan 14 secciones, en conjunto afilian a poco más del 60 por ciento de los 100 mil trabajadores de base de la Ciudad de México. Incluso tres de las cuatro secciones más numerosas -1 Limpia y Transportes, 6 Bosques, Parques y Jardines y 12 Servicios Médicos- forman parte de ese grupo.
En enero de 2020, en las primeras elecciones democráticas en el SUTGCDMX, Alonso Ortiz ganó con una diferencia de 4 votos a 1 la presidencia. Sin embargo, errores en la convocatoria, generaron condiciones para que tres secretarios generales del grupo que encabeza Piña Rodríguez demandaran la nulidad, lo que fue aprovechado por el tribunal de conciliación para no otorgarles validez.
Después de varios meses, tiempo durante el cual un directorio sindical -integrado con representantes de FSTSE y del propio SUTGCDMX propuestos por el gobierno de la ciudad- Aarón Ortega Villa asumió la dirigencia en un acuerdo impulsado por funcionarios del gobierno de la ciudad. Posteriormente en el juicio jurídico se le concedió la razón a Alonso Ortiz, una victoria pírrica, quien enfrentó una feroz cacería que amenazaba con encarcelarlo.
Otro requisito estatutario que los candidatos a la presidencia deberán cumplir una vez publicada la convocatoria, será solicitar licencia a los cargos que ocupen y hasta que concluya el proceso, tal y como lo ordena el artículo 48.
Lo anterior significa que Alonso Ortiz deberá solicitar licencia de la secretaría general de la sección de los barrenderos -cuya gestión concluye en octubre de 2026- y de la vicepresidencia de prestaciones económicas y sociales del SUTGCDMX.
El congreso general no sólo será el marco de toma de posesión de los dirigentes del sindicato mayoritario del gobierno de la ciudad. También tendrá a su cargo la realización de las elecciones, de acuerdo con lo que prescribe un pésimamente redactado artículo 45 de los estatutos sindicales.
Por tanto, el día en que se realice la votación de los trabajadores, el congreso deberá estar instalado -legalmente puede hacerlo con la mitad más uno de los 120 delegados efectivos-.
Las convocatorias, para las elecciones, como para el congreso, deberán ser notificadas al tribunal de conciliación por lo menos con 15 días de anticipación, de conformidad con el artículo 69 de la ley burocrática. Por tanto, sólo tienen dos meses, cuando mucho, para la organización, incluida la elección de dirigentes en seis secciones sindicales.