Cobra en México, vive en Houston: Alejandro Yeverino y el uso político de la nómina en Finabien. Denuncian a directora Rocío Mejía por corrupción institucional

por El Ardid

Ciudad de México / Coahuila, julio de 2025.
La Financiera para el Bienestar (Finabien),
organismo descentralizado encargado de acercar servicios financieros a los sectores más vulnerables, atraviesa una crisis operativa y ética sin precedentes. Aviadores en nómina, puestos simulados, amenazas, acoso laboral y sucursales inoperantes conforman un panorama de descomposición institucional. Todo esto bajo la dirección de Rocío Mejía Flores, titular del organismo.

El caso de Alejandro Yeverino: cobra desde Houston, dirige una cámara de comercio en EE. UU.
Uno de los casos más graves es el del arquitecto Alejandro Yeverino Juárez, quien aparece como servidor público activo en la Nómina Transparente de Finabien, a pesar de vivir en Houston, Texas, donde él mismo se presenta como presidente de la Cámara de Comercio de Houston en videos difundidos públicamente, y quien además forma parte del grupo político de Morena y participó activamente en el respaldo al oficialismo durante las pasadas elecciones del 1 de junio, incluso posando en diversas fotografías con figuras afines al partido.

En sus redes sociales, Yeverino afirma vivir en esa ciudad estadounidense sin mencionar relación alguna con actividades oficiales de la Financiera para el Bienestar, lo que ha despertado fuertes sospechas de que se trata de un caso de «aviador» protegido políticamente, cobrando un salario público mientras se dedica a otras actividades fuera del país. Hasta ahora, no existe ninguna comisión oficial ni normativa que justifique su permanencia en la nómina del Gobierno de México. La omisión o permisividad en este caso recae directamente en Rocío Mejía Flores, responsable máxima de la operación y control del personal.

El caos en Coahuila: simulación, hostigamiento y abuso
En contraste con este caso de privilegio, los trabajadores de Finabien en Coahuila enfrentan condiciones laborales precarias, amenazas y simulación de funciones bajo el mando del gerente estatal Salvador Francisco Herrera Rodríguez.

“Amenazan con movernos lejos de nuestras adscripciones si no hacemos lo que ellos quieren, firman documentos sin que el gerente siquiera se entere, y hasta inventan cargos para sus cercanos”.

Junto con América Sosa y Eduardo, ha sido señalado por hostigar y amenazar a trabajadores, firmar documentos sin conocimiento real del gerente y crear puestos inventados como:

  • Encargada de CETES y tarjetas Finabien
  • “Gerente comercial” sin funciones reales

Mientras tanto, en Sinaloa, las sucursales 25071, 25015 y 25011 llevan años sin operar, y todo el personal ha sido concentrado en la Sucursal 25051, donde trabajan en condiciones de hacinamiento y sin recursos.

“Nos tienen hechos bola, trabajando con presión. Mientras hay oficinas llenas de personal sin tareas, otras como la mía son unipersonales y nadie me puede cubrir ni para salir de vacaciones”, relata una trabajadora afectada.

En la Sucursal 13000, en Hidalgo, el coordinador operativo ha llegado al punto de amenazar a los jefes de sucursal, provocando renuncias por miedo y hartazgo.
Las condiciones de trabajo son profundamente desiguales. Mientras algunas oficinas tienen exceso de personal sin carga laboral clara, otras —como las unipersonales— operan bajo extrema presión:

“Estoy solo, no tengo quién me cubra vacaciones ni días económicos. Ni siquiera puedo cambiarme de oficina porque en la CDMX es aún peor”.

Finabien: discurso social, realidad política
Mientras Rocío Mejía Flores aparece públicamente en redes sociales apoyando al partido en el poder, Finabien se hunde en una gestión plagada de irregularidades, discrecionalidad y simulación.
La narrativa institucional de cercanía con el pueblo contrasta con prácticas como:

  • El uso político de la nómina pública
  • El abandono de los derechos laborales del personal
  • La imposición de capacitaciones fuera del horario laboral
  • La falta de información clave, como el monto del FONAC, cuyo pago está programado para el 13 de agosto sin detalles comunicados oficialmente

¿Dónde está el bienestar?
Mientras personajes cercanos al poder cobran sin trabajar desde el extranjero, quienes sí sostienen la operación de Finabien enfrentan acoso, presiones, saturación y silencio institucional.
Casos como el de Alejandro Yeverino —quien vive en Houston y ostenta un cargo en una organización empresarial estadounidense mientras cobra del erario mexicano— representan la cúspide del privilegio y la impunidad pues incluso presume fotos en Bulgaria y varias partes del mundo, en contraste con empleados que apenas pueden ejercer sus derechos más básicos.

La responsabilidad política y administrativa recae directamente en Rocío Mejía Flores, quien debe responder públicamente por la situación del organismo que dirige.
Las autoridades fiscalizadoras, como la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Auditoría Superior de la Federación (ASF), deben actuar de inmediato ante lo que parece ser un patrón de corrupción institucional encubierto bajo un discurso de bienestar social y lealtad política. Estas instituciones están obligadas a investigar estas situaciones y sancionar a quienes abusan de sus cargos o permiten estas prácticas dentro de una institución que, irónicamente, lleva la palabra “bienestar” en su nombre.