El otro candidato a la secretaría general es Iván Alejandro López Ochoa, de Guadalajara.
Tribunal de conciliación autorizó que delegados al congreso recojan en sobre los votos.
En el congreso los sobres se abrirán y definirán quién dirigirá al SINACTA hasta 2030.
Por Aldo Fuentes
Los controladores aéreos eligirán, los primeros días de septiembre, a sus dirigentes sindicales para los siguientes seis años. Los candidatos son José Alfredo Covarrubias Aguilar e Iván Alejandro López Ochoa.
La elección será sólo del secretario general del Sindicato Nacional de Controladores Aéreos (SINACTA). El ganador definirá posteriormente los integrantes de la dirigencia que lo acompañarán durante los seis años de gestión, una prerrogativa que le otorga el estatuto de la organización.
El país cuenta con unos mil controladores aéreos, de los cuales alrededor de 300 ocupan plaza de confianza, y otros 500 están afiliados al SINACTA, por lo que serán los únicos con derecho a voto.
La elección presenta una serie de dificultades, debido a que los controladores aéreos deben votar en los aeropuertos donde se encuentran adscritos. El Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje autorizó que debido a la complejidad que representa el proceso, los delegados a la asamblea los recojan en sobres cerrados y sean recobrados en la asamblea que efectuarán el 8 de septiembre en la Ciudad de México.
Para dar una idea de esa complejidad, hay que señalar que unos 150 controladores se ubican en la Ciudad de México, mientras que en el aeropuerto de Guadalajara están adscritos en Guadalajara.
Covarrubias Aguilar busca ser reelecto en la secretaría general del SINACTA. Junto con Ángel Iturbe, fue fundamental para que en la gestión de Víctor Hernández Sandoval en la dirección general del organismo desconcentrado Servicios a la Navegación en el Espacio Aéreo Mexicano (SENEAM), la organización de los controladores no fuera desaparecida.
En uno de los capítulos más nefastos en los últimos años en contra del sindicalismo, la administración de Hernández Sandoval -en la que participó Raúl Campilla Gomez, ex secretario general del SINACTA y su guía Mauro Sanchez Mendez-, en un ánimo de venganza demandaron la cancelación del registro de la organización.
La tirria del ex director del SENEAM inició cuando buscó que el sindicato de los controladores le comprara información supuestamente confidencial de la organización internacional en la que había laborado. Ángel Iturbe, entonces secretario general, no aceptó.
Campilla Gómez a su vez se distanció de sus ex compañeros resentido porque en 2012, cuando anunció que no buscaría la reelección en la dirigencia sindical, no le pudieron que reconsiderara su decisión.
En esa suma de coincidencias, Mauro Sánchez Méndez creyó encontrar la oportunidad para ajustar cuentas por haberle cancelado el apoyo económico que Campilla le entregaba mensualmente por haberlo llevado con la maestra Elba Esther Gordillo.
En una serie de excesos en contra de Covarrubias Aguilar e Iturbe, los directivos del SENEAM promovieron su cese, bajo el argumento que no gozaban de comisión sindical. Se les hicieron notificaciones a través del Diario Oficial de la Federación.
Durante meses que duró el conflicto, los dirigentes sindicales tenían prohibido ingresar a las áreas de trabajo. Una de las grandes manchas en contra del sindicalismo del gobierno de Andrés Manuel López Obrador.
Finalmente Hernández Sandoval y su compadre Campilla -y con ellos Sánchez Méndez, padrastro del conductor de televisión Paul Stanley- salieron del SENEAM, y los dirigentes sindicales por la vía jurídica demostraron la improcedencia del cese, aun cuando todavía no se les finiquita el pago de salarios caídos.
Los controladores aéreos fueron la punta de lanza para que, entre 1999 y 2000, el sindicalismo de los trabajadores del Estado sufriera importantes cambios a través de jurisprudencias de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Hasta finales del siglo pasado, estaban incorporados al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SNTSCyT) el cual, consideraban, no los representaba adecuadamente, por lo que iniciaron un movimiento para crear una nueva organización. En ese entonces, era aplicable el artículo 68 de la Ley Federal de losTrabajadores al Servicio del Estado que limitaba a sólo un sindicato por dependencia.
Sin embargo, el abogado Alejandro Velázquez Méndez invocó, en la promoción del amparo en contra de la negativa del tribunal de conciliación de otorgarles el reconocimiento gubernamental, violaciones al Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en torno a la libertad sindical.
La Corte les concedió la razón y ordenó al tribunal de ciento conciliación registrará al SINACTA el 9 de mayo de 1999, además de establecer jurisprudencia en ese sentido. El secretario general fue Campilla Gómez y Covarrubias Aguilar e Iturbe formaron parte, entre otros, de la dirigencia nacional.
A mediados de 2000 lograron también que la Corte declarara inconstitucional el artículo 75 de la ley burocrática, el cual prohíbe -no ha sido reformado pero que es inaplicable- la reelección en los sindicatos en el sector público.
Y siempre de la mano del abogado Velázquez Méndez, lograron la forma de condiciones generales de trabajo especiales de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Iván Alejandro López Ochoa, el otro candidato a la secretaría general del SINACTA, es un controlador de tránsito aéreo que tiene su base en la torre de control de Guadalajara.