Crece el rechazo a la reelección de Norma Liliana en el SNTISSSTE; alertan por ruptura interna

Persistir en la reelección podría fracturar al sindicato

Claudia Medina no logra respaldo

Benigno Martínez vuelve a desmarcarse de Hugo Alonso y se perfila a sí mismo

La intención de Norma Liliana Rodríguez Argüelles de buscar la reelección como presidenta del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE) enfrenta un obstáculo mayúsculo: la falta de unidad. En la Ciudad de México, al menos, su continuidad genera resistencias claras y no alcanza un consenso real.

Durante un encuentro sostenido el jueves 18 de diciembre con secretarios generales seccionales, se evidenció que la mayoría se inclina porque el aspirante a la dirigencia sindical, rumbo a las elecciones de mayo, sea Mario Armando Ordaz Santos. Solo un reducido grupo manifestó su simpatía por Roberto Javier Gómez Gómez.

Rodríguez Argüelles tanteó la posibilidad de impulsar a una mujer como candidata. Se puso sobre la mesa el nombre de Claudia Medina Miranda; sin embargo, quedó claro que no cuenta con el respaldo necesario para consolidar una postulación competitiva.

Más tarde, en una reunión con líderes estatales, la dirigente escuchó a un grupo de mujeres corear consignas a favor de su permanencia. Los gritos de “¡reelección!” influyeron para que expresara públicamente que analizará esa opción.

No obstante, versiones internas apuntan a que dichas expresiones no fueron espontáneas. Es sabido que Nayelly Zaraid Delgadillo Díaz, a través de los cursos de capacitación que encabeza, promueve abiertamente pronunciamientos a favor de la continuidad de Norma Liliana.

La doctora Rodríguez Argüelles carece de argumentos sólidos para justificar un segundo periodo. En cuatro años de gestión no se registran logros relevantes para los cerca de 75 mil afiliados al SNTISSSTE. Por el contrario, permitió y encubrió a la familia García Culebro, señalada por un presunto desfalco cercano a los 300 millones de pesos en la Comisión Nacional de Auxilios Sindicales entre 2017 y 2022, periodo que coincidió con la reelección de Luis Miguel Victoria. Pese a ello, otorgó cargos dentro del comité ejecutivo a integrantes de esa familia y toleró aviadores, incluido Marco Antonio.

Asimismo, desde su etapa como secretaria de Finanzas sindical colocó como tesorero a Julio Bazán, a quien se le atribuye un enriquecimiento evidente. También impulsó a su sobrina, Danya Giovanna Santana Bazán, como secretaria titular del Comité Nacional Electoral.

Hay quienes afirman que Norma Liliana ha avalado la desaparición gradual de las plazas de “Apoyo Administrativo en Salud A8”, conforme se jubilan los trabajadores que las ocupan, alineándose con criterios de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Bajo su conducción, el sindicato ha perdido fuerza en estados estratégicos como Sonora y Sinaloa. En este último, el SNTISSSTE está a punto de dejar de ser la organización mayoritaria ante el avance de Oneyda Quintero, ahora integrada al SNADETISSSTE, quien recientemente impulsó la destitución del ex subdelegado médico Marcial Silva, yerno de Jesús Ernesto Moreno Morales, director del Secretariado Técnico de la FSTSE.

La posibilidad de una fractura interna volvió a hacerse visible durante la posada navideña del sindicato. Secretarios generales seccionales manifestaron su inconformidad al observar que exdirigentes que los derrotaron desde la oposición en agosto de 2022 —y que hoy integran el comité ejecutivo— recibieron autorización para llevar hasta 20 invitados, mientras que a ellos solo se les permitieron 10.

En la misma lógica resulta inexplicable que Norma Liliana haya promovido a Adelaida Alvarado Alonso como magistrada ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje, en la Segunda Sala, pese a haber perdido las elecciones en su sección de origen, Zacatecas.

Mario Armando Ordaz Santos, junto con su hermano Ricardo Alberto, Gustavo Cosío y Juan Noé Hernández Pérez, mantiene el control de la Sección III “Clínicas de Medicina Familiar”, la más numerosa del sindicato. Desde hace meses se encuentra en abierta etapa de posicionamiento político, logrando sumar a un número significativo de secretarios generales seccionales.

Por su parte, Norma Liliana presume el respaldo del director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, identificado como líder del sector más radical de Morena, el mismo que el año pasado bloqueó la candidatura de Omar García Harfuch a la Jefatura de Gobierno capitalina, a pesar de haber ganado la encuesta interna con una ventaja de 14 puntos.

Una reelección de Rodríguez Argüelles implicaría, en los hechos, colocar al SNTISSSTE bajo la órbita del ala radical de Morena, con las consecuencias políticas y sindicales que ello conlleva.

A esto se suma otro retroceso: la indiferencia mostrada ante la reducción en el pago del Bono de Reyes, ya que en lugar de los mil 649.40 pesos establecidos en las Condiciones Generales de Trabajo, solo se depositaron mil 619.39 pesos.

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Después de los pésimos resultados de Alma Lilia Galán Ibáñez al frente de la jefatura del departamento de acción social, cultural y deportiva de la delegación regional norte del ISSSTE en la Ciudad de México, el 2 de enero fue designado Gabriel Castellanos Torres como sustituto. Un personaje cercano a Javier Alberto Hernández Plata.

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SUTGCDMX: fisuras, errores y traiciones

En el ámbito del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), los sectores radicales de Morena, encabezados por César Cravioto, secretario de Gobierno capitalino, han frenado hasta ahora la llegada de Hugo Alonso Ortiz a la presidencia del sindicato mayoritario de la administración local.

Alonso Ortiz cometió un grave error político el viernes 12 de diciembre al protagonizar actos vandálicos frente a la Dirección General de Administración de Personal y Desarrollo Administrativo de la CDMX, donde se incendiaron contenedores de basura. El hecho lo exhibió como un dirigente sin capacidad de interlocución ni negociación.

Benigno Martínez Escalante, secretario general de la Sección 12 “Servicios Médicos” del SUTGCDMX y supuesto aliado de Alonso Ortiz, afirmó ante trabajadores que será él —y no Hugo Alonso— quien llegue a la presidencia del sindicato.

No es la primera vez que Martínez Escalante desacredita a quien dice respaldar. En distintas ocasiones no solo ha despotricado contra Alonso Ortiz, a quien incluso ha calificado de alcohólico, sino que además se ha promovido abiertamente como futuro líder sindical.

Los errores de Hugo Alonso Ortiz al elegir a sus aliados comienzan a pasarle factura: impulsa a personajes sin trayectoria ni méritos y margina a quienes, además de lealtad, cuentan con trabajo territorial comprobado. La designación de Juan Rubio Gualito como diputado —responsable del desastre electoral de 2020— es una muestra clara de ello.