Interés de plaza para hijo, aliado con secretario general, Miguel Raya, incurre en “injerencia sindical”
Viola artículos 64 Quarter 69 Bis de leyes de responsabilidades de servidores públicos y burocrática
Por Aldo Fuentes
El 15 de diciembre, en el Diario Oficial de la Federación fueron publicadas las reformas a las leyes federales de los trabajadores al servicio del estado y de responsabilidades administrativas de los servidores públicos, con el objetivo de frenar -erradicar parece imposible- la intromisión de funcionarios en la vida interna de los sindicatos de trabajadores gubernamentales, con sanciones que pudieran derivar incluso en la destitución.
A la ley burocrática se le adicionó el artículo 69 Bis, el cual enlista 19 conductas catalogadas como “injerencia sindical” y son sancionables como faltas administrativas graves, entre otras, intervenir en la constitución, funcionamiento, administración y libre desarrollo de las elecciones sindicales, las condiciones de elegibilidad, la reelección y/o la destitución de las directivas de los sindicatos.
La ley de responsabilidades administrativas de los servidores públicos, en el artículo 64 Quarter establece que el servidor público que por sí o interpósita persona, incurra en violaciones a lo previsto por la ley burocrática, será responsable de injerencia sindical.
El director del Hospital Regional “Gral. Ignacio Zaragoza” del ISSSTE, doctor Héctor Rodolfo Hurtado Reyna, o desconoce o le tiene sin cuidado lo que la ley disponga, a imagen y semejanza del ex presidente Andrés Manuel López Obrador cuando planteó “no me vengan con que la ley es la ley”.
Sin que el Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE) haya convocado a elecciones de dirigentes de sus 48 secciones, el doctor Hurtado Reyna por intereses personales realiza proselitismo en favor de la planilla blanca en el hospital que dirige.
La situación en la que se encuentra la sección XLIII “Hospital Regional Gral. Ignacio Zaragoza”, es sui géneris: el secretario general saliente, Miguel Raya Cruz, es presidente de la comisión de acción femenil del SNTISSSTE, luego que tras muchos meses de formar parte del grupo que apoyó la precandidatura de Mario Armando Ordaz Santos a la presidencia sindical, días antes de iniciar la campaña debió sumarse a la planilla azul que postuló a Roberto Javier Gómez Gómez.

Por esa decisión, recibió amenazas del impresentable secretario general de la sección III”Clínicas de Medicina Familiar”, Gustavo Cosío -quien se fungía como una especie de coordinador de campaña de Mario Armando Ordaz-. Al respecto véanse estas Fuentes del 26 de marzo.
El cambio de simpatías se debió a que al interior de su grupo, la mayoría de sus integrantes se manifestaron a favor de incorporarse a la candidatura del químico Gómez Gómez, quien ganó la elección con una diferencia superior al 10 por ciento de votos.
Raya Cruz fue obligado a no aparecer en la campaña electoral, porque en lugar de sumar, restaba. Y es que durante los cuatro años de gestion destacó por la inestabilidad y la frivolidad, lo que provocó que incluso la secretaría de deportes del SNTISSSTE fue ocupada por Christian Emmanuel Hernández Ordóñez.
La elección de dirigentes seccionales se realizará el mes próximo. El secretario general de la sección en uno de los cuatro hospitales más importantes del ISSSTE en la Ciudad de México, ha optado por aliarse con Luis García, de la planilla blanca, dándoles la espalda a la mayoría de los integrantes de su comité ejecutivo.
En el juego de intereses, el director Hurtado Reyna se sumó en beneficio de la planilla blanca, debido a que a su hijo, Héctor Antonio Hurtado Bravo, en connivencia con el secretario general seccional, le entregaron una plaza de base de médico ginecólogo.

Debido a que otros aspirantes a la plaza que se entregó al junior Hurtado tenían mejores derechos, válgase la expresión, el movimiento administrativo fue impugnado, con el visto bueno de los integrantes de la dirigencia seccional del hospital de los que Raya Cruz se distanció.
Eso provocó el enojo del director Hurtado Reyna, quien sin importarle incurrir en la falta administrativa de “injerencia sindical”, se volcó en apoyo de Raya Cruz, el que a su vez pretende sacar raja con la intención que el hijo de su actual novia Johanna Lizbeth Rosales Montero -un enfermero que según esto reprobó el examen para ser inscrito en bolsa de trabajo-, sea ingresado al hospital.
La seccional, con sus mil 800 afiliados -de un total de 2 mil 300 trabajadores de base-, es estratégica para la naciente gestión del químico Roberto Javier Gómez Gómez, junto con los hospitales regionales “Lic. Adolfo López Mateos” y “1o de Octubre” y el Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.

En el hospital López Mateos, el grupo de María del Refugio González Chávez -secretaria de promoción turística y directora del deportivo del SNTISSSTE-, está frente a la oportunidad de ganarle la dirigencia seccional a Ricardo González Alfaro y Ricardo Alberto Ortega Campos, como consecuencia de la corrupción de los últimos cuatro años, en los que hicieron gala de cinismo con ingresos de familiares y compromisos sin respetar los lugares que otros aspirantes tenían en bolsa de trabajo, por ejemplo. Los excesos pueden hundirla.
En el CMN “20 de Noviembre”, el conflicto entre el secretario general saliente, Eduardo Salazar y el ex dirigente Francisco González -cuyos ánimos caciquiles no puede ocultar-, abrió la oportunidad para arrebatarles un número importante de simpatizantes. Ambos, por cierto, se alinearon con la candidatura de Ordaz Santos.
En el 1o Octubre, el triunfo por la dirigencia seccional parece estar definida.
En la sección 20 “Estado de México”, la planilla azul no puede darse el lujo de presentar un candidato débil, como lo sería Mario Alberto Arellano, pese a ocupar -¿qué tanto influyó su papá?- la secretaría de control de gestión en la dirigencia nacional. La meta debe ser disminuir la influencia de Mónica Tapia.
La gestión del químico Gómez Gómez está en condiciones de debilitar a la planilla blanca, debido a que Ordaz Santos desde la secretaría general de la sección III “Clínicas de Medicina Familiar” intentará reconstruir una candidatura fuerte para competir por la presidencia del SNTISSSTE en 2030.