Elección de sobrecargos: candidata oficial a secretaría general incumple requisitos estatutarios

Teresa Torreblanca -candidata de Ada Salazar- ocupó plaza de confianza hasta octubre; no debiera contender

Resultados se conocerán el 11 de noviembre; en juego tercera parte de comité de Asociación Sindical de Sobrecargos

Por Aldo Fuentes

Durante el sábado 1 y hasta el lunes 10 de noviembre, los sobrecargos de aviación elegirán a una tercera parte de los dirigentes de su sindicato. La secretaria general saliente, Ada Salazar, impulsa a una candidata que incumple con requisitos del estatuto de la organización.

El proceso electoral se ha llevado a cabo con una serie de irregularidades. La asamblea que debía ser los primeros diez días de julio, se efectuó cinco después -previo a que se publicara la convocatoria a elecciones-, la que durante su realización fue anulada por la presidente del tribunal de honor y justicia, Eurídice Ávila, y Laura Adela Gil, vocal de la comisión de vigilancia, al haberse retirado la mayoría de los integrantes del comité ejecutivo.

Pese a la anulación de viva voz de la asamblea, la señora Salazar continuó con su informe, acompañada solo de la secretaría de trabajo, Janeth Etchagaray –sin reconocimiento gubernamental en ese momento-.

El acta de lo ocurrido, no fue firmada por la secretaria general de ASSA de México.

Según esto, la secretaria general saliente impulsa la candidatura de María Teresa Castro Torreblanca para que la sustituya. Solo que apenas el 13 de octubre renunció a la gerencia de estándares y procesos del sobrecargo de Aeroméxico, con lo que incumple con uno de los requisitos para contender por un cargo en el comité ejecutivo.

La fracción III del artículo 62 del estatuto de ASSA de México, obliga, para ocupar un cargo sindical, “no haber ocupado un puesto de confianza en los cinco años anteriores al momento de la elección”, con la única excepción para los asesores.

Incluso, integrantes del grupo de Ada Salazar -entre otros Jorge Kellogg, quien contiende por la reelección en la secretaría de cultura y deportes-, habrían externado que la señora Castro Torreblanca es apoyada por el diputado Pedro Haces, secretario general de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México (CATEM) y del STIA.

A dos trabajadores que intentaron registrar su candidatura a la secretaría general, Emilio Caro y Rodrigo Cadena Mayorga, se les negó con el argumento que no cumplían los requisitos -en el caso del primero, porque supuestamente tiene adeudos con ASSA de México-.

Los candidatos a la secretaría general son: Adrián Sánchez Guadarrama, Ariel Mauricio Sánchez Partida, Arturo Zúñiga Maldonado, Beatriz Griselda Mejía Puentes, Erika Delgado Trejo, Javier Elías de la Vega Bautista, Maria del Carmen Ortega Venegas, María Teresa Castro Torreblanca, Mariana Marcela Manríquez López, Rafael Munguía Almeida y Ricardo Alberto Arroyo Díaz.

También se elegirán los titulares de las secretarías de asuntos técnicos, relaciones, cultura y deportes y un vocal de las comisiones de hacienda, vigilancia y del tribunal de honor y justicia.

Solo para la secretaria de cultura y deportes, fueron registradas ocho candidaturas.

Otra irregularidad es que aún cuando no tiene consolidada la titularidad del contrato colectivo de Conect -el STIA promovió un amparo en contra del resultado del recuento-, se ha permitido que sus trabajadores voten en la elección de ASSA de México, pese a que aún no están afiliados al sindicato de sobrecargos.

El mayor riesgo para la secretaria general saliente, es que la elección sea ganada por Beatriz Griselda Mejía Puentes, quien entre otros apoyos cuenta con el de la senadora Alejandra Barrales y de Leticia Varela.

Así se explica que algunos integrantes del grupo de Ada Salazar, hayan canalizado su apoyo a la candidatura de Mariana Marcela Manríquez López, por considerar que las posibilidades de triunfo de María Teresa Castro Torreblanca no están consolidados.

Un riesgo mayúsculo para la organización sindical de los sobrecargos de aviación, es que la señora Salazar pudiera recurrir a un artículo transitorio del estatuto para ampliar su gestión seis meses. Y es que sus resultados son de una alarmante pobreza, al no haberse interesado siquiera por preservar el contrato colectivo A con Aeroméxico que se encuentra en vías de extinción -los trabajadores que regulan sus relaciones laborales en el contrato perciben en promedio ingresos un 40 por ciento debajo- durante la última revisión contractual.

La gestión de la señora Salazar será recordada por ni siquiera haber emprendido acciones jurídicas para esclarecer que ella y los suyos decían fueron años de corrupción galopante durante el liderazgo de Ricardo del Valle. Hasta ahora no ha exhibido las supuestas denuncias de malos malos que el hijo de ella habría descubierto en ASSA de México.

El resultado de la elección se dará a conocer el martes 11 de noviembre. La toma de posesión se realizaría hasta el 1 de febrero de 2026.