Alicia Aranda, Emigdio Zárate y Laura Maritza Martínez, beneficiarios de las cuotas y comisiones sindicales, causa de irritación. No representan nada.
Israel y Nancy Martínez Sánchez, en posiciones estratégicas en planilla blanca del hospital “Dr. Darío Fernández”; enfrentan a Juan Arturo Aguirre.
En 2022, Hilario Ramírez Chávez perdió las elecciones por la presidencia el comité ejecutivo nacional del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE). Los representantes de la planilla verde ante el comité electoral, fueron Alicia Aranda y Juan Arturo Aguirre -en las elecciones de abril pasado, repitió como suplente de Juan Noé Hernández Pérez en el intento también fracasado de Mario Armando Ordaz Santos de ganar la dirigencia nacional-.

Durante la campaña, a Hilario se le acusó de haber permanecido guarecido en su casa durante la pandemia de Covid-19.
Tras el fracaso electoral se enfocó en la creación del pomposamente denominado Sindicato Nacional Progresista de Trabajadores del ISSSTE (SINAPTISSSTE). Sin el apoyo de la diputada federal de Morena, Araceli Ocampo -en la actualidad diputada local en Guerrero-, no hubiese logrado que el tribunal de conciliación y arbitraje le otorgara el registro oficial. La membresía actual de la organización no supera 4 mil agremiados distribuidos en 20 secciones.
Durante los tres años de gestión sindical, Ramírez Chávez no ha realizado un pleno del comité ejecutivo nacional, por lo que la toma de decisiones es arbitraria. Así, las cuotas las maneja la señora Aranda, pese a no tener una posición en la dirigencia, dejándole a la secretaría de finanzas, Olinka Mendoza, solo la entrega de la parte proporcional a las seccionales.
El gasto de las cuotas sindicales y la influencia que cercanos a Hilario ejercen, son los que más irritación generan. La sección más numerosa es la de Sonora, por lo que mensualmente recibe 13 mil 800 pesos, mientras Coahuila, el hospital de León, Guanajuato, y Colima, sobreviven con menos de 2 mil 500 pesos.
En contrapartida, a Emigdio Zárate, del grupo de cercanos, le han pagado viáticos por 17 mil pesos y se le financian viajes para que realice proselitismo para las organizaciones denominada “Reconect4T”, -encabezada por Jonathan Borja, del grupo del gobernador de Sonora, Alfonso Durazo, presidente del consejo de Morena- y SUMA y SINAPTISSSTE.
Zárate, un enfermero con adscripción en el hospital “Jose María Morelos“ de la Ciudad de México, solo ha convencido a un trabajador para que se afilie a ese sindicato.

La señora Aranda maneja además de las cuotas, las comisiones sindicales y es una de las tres personas que tiene llave del candado con el que aseguran la cadena de la puerta de acceso a las instalaciones en la Colonia San Rafael.
Las cuotas sindicales que aportan los trabajadores superan los 650 mil pesos mensuales. Es común que cuando dirigentes seccionales soliciten apoyo, se le nieguen con el argumento que no hay dinero. El secretario general del SINAPTISSSTE privilegia sus intereses políticos -era un recalcitrante militante del PRI-, aún cuando no ha trascendido, debido a que sus dependencias son públicas.

En diciembre, el secretario general de la sección VIII en Tultitlán, Juan Alcocer, solicitó un cambio en una licencia sindical. La señora Aranda se la negó con el pretexto que no tenía derecho. Buscó negociarlo con Ramírez Chávez, quien simplemente le contestó que lo vería después.
La gestión en ese sindicato termina en agosto del año próximo. La señora Aranda, junto con Laura Maritza Martínez y otra mujer que por ahora me reservo el nombre, aseguran que será reelecto.
Para ganar el apoyo de los secretarios generales seccionales, se dispone a ofertarles que también podrán reelegirse.
Hilario enfrenta inconformidad en la mayoría de las secciones, incluidas la II “Oficinas Centrales” y la X “Clínicas de Especialidades”. De la primera, tanto él como Alicia Aranda, fueron secretarios generales cuando militaban en el SNTISSSTE -ella antes de alcanzar esa posición fue secretaria privada de Luis Miguel Victoria (qepd)-. En la segunda, su hija Lucero Ramírez Morales preside la comisión de vigilancia.
No ha obtenido un solo logro en beneficio de los trabajadores durante su gestión.
Mucho funcionarios prefieren no recibirlo porque, se quejan, les deja la oficina con un espantoso olor tan impregnando como el azufre…
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En la Unidad de Prestaciones Económicas (UAPE) 5 del ISSSTE -ubicada junto a las instalaciones de la UNAM-, Yolanda Mendoza Hernández, presume de cercanía con Martí Batres Guadarrama, a la que saca provecho de manera frecuente: pese a ser personal por honorarios, se da el lujo de no asistir a trabajar incluso hasta durante una semana, pese a lo cual su tarjeta es checada a la hora de entrada y salida todos los días.
La cercanía que según esto mantiene con el director general del instituto le permite, además, hostigar a trabajadores de base con cualquier pretexto con quejas, sin importarle las consecuencias que les puede generar. Hace uno días distribuyó el código de ética, como si el diablo entregara el rosario.
La titular de esa unidad, Laura Angélica Ramírez Caldiño –ex directora de desarrollo rural y fomento económico en la Alcaldía Milpa Alta durante el interinato en el gobierno de la Ciudad de México, de Batres-, exhibe su incapacidad -¿tanto le afecta carecer de estudios profesionales?-, al aceptar que la tarjeta de la señora Mendoza Hernández se checada pese a sus ausencias laborales. Ambas incurren no solo en faltas administrativas, sino incluso en la comisión de delitos.
No es excepcional que en distintas áreas del ISSSTE las ausencias de los cercanos en los afectos de los jefes, gocen de privilegios, como que sus faltas laborales no aparezcan en sus tarjetas de asistencia. En breve publicaré fotografías de un elemento de la PBI con varias tarjetas en la mano, para checarlas. Eso es corrupción.
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Israel Martínez Sánchez es secretario general saliente de la sección del SNTISSSTE en el hospital “Dr. Darío Fernández Fierro”. Fue uno de los más entusiastas impulsores de la candidatura de Mario Armando Ordaz Santos a la presidencia sindical en las elecciones del 27 de abril, lo que le permitió aspirar a ocupar la secretaría de asuntos jurídicos.
Después de la derrota, debió conformarse con incluirse como presidente del comité seccional de vigilancia en la planilla blanca, desde donde este miércoles 5 de agosto enfrentará en las urnas a sus ex aliados Juan Arturo Aguirre -ex representante suplente de esa planilla a nivel nacional ante el comité electoral- y Guillermo Castillo -quienes se quedaron con la planilla verde-, con los que rompió por razones que solo ellos conocen.
El candidato de la planilla blanca a la secretaría general seccional, es Mauricio Geraldo Covarrubias, quien debió aceptar que Nancy Martínez Sánchez -hermano de Israel-, fuera incluida como candidata a la secretaría de bolsa de trabajo, posición que, de ganar la elección, permitirá el control de los nuevos ingresos de personal al hospital, lo que implica simpatías por agradecimientos hacia dentro de cuatro años.
Nancy, dicen quienes la conocen, hizo de las suyas en la secretaría de fomento turístico en la seccional de la que fue titular los últimos cuatro años. No solo se hizo de algunos dineros de los viajes que organizó-famoso es uno al viejo continente promovido por Luz Ericka Pérez Tovar- bastante lucrativo, sino además logró imponer a su esposo en una secretaría del comité seccional en la planilla blanca. La familia es primero, siempre.
Los trabajadores en ese hospital no tienen opción: tan malos unos, como peores los otros.