El contrato fue con una empresa de mudanzas; firmó otro para mantenimiento de clínicas familiares
Subdelegado López Campos contradice su política normativa, con relaciones escandalosas

Los abogados se juntan con abogados, los médicos con médicos, los intelectuales con intelectuales y los corruptos con corruptos. Es condición social, porque confluyen intereses comunes, como ocurre también en los sindicatos, en los que los trabajadores no sólo provienen de una clase similar, sino los hermanan los intereses colectivos.
Lo anterior explica que Fernando López Campos, subdelegado de prestaciones en la representación regional norte del ISSSTE en la CDMX, mantenga cercanía con Eduardo Ramírez, un ex perredista convertido al morenismo, cuyo pasado registra haber enfrentado juicios penales por cohecho y uno más por extorsion y fraude agravado, por lo que en 2014, recibió una pena de cárcel por 3 años 9 meses.
Ramírez fue secretario particular del ex jefe delegacional en Coyoacán, Mauricio Toledo, quien al inicio del gobierno en la Ciudad de México de la ahora presidenta electa, Claudia Sheinbaum, debió huir a Chile -en el que permanece desde entonces- donde tiene sus antecedentes familiares, para evitar ser sometido a juicio por corrupción.
A Toledo, el ex jefe de Ramírez, se le responsabilizó de haber sido quien ordenó evitar, a pedradas, sillazos y huevazos una concentración pública en la precampaña por la candidatura de Morena a jefatura de gobierno de la doctora Claudia Sheinbaum. Los hechos ocurrieron el 3 de enero de 2018. La precandidata responsabilizó a Toledo y al también ex jefe delegacional Valentín Maldonado.
Ramírez fue acusado de solicitar un millón de pesos por cada uno de dos casos: la reapertura de una gasolinera y un permiso para la instalación de una feria en el centro de Coyoacán. En el primer asunto fue sentenciado a una pena de cárcel de 3 años y 9 meses, mientras en el segundo él y otro coacusado aceptaron la reparación económica del daño.
El asunto de la extorsión y fraude agravado por la instalación de una feria, fue relatado por el entonces diputado de Morena, Carlos Alonso Castillo Pérez, en una iniciativa de reforma en materia penal en la I Legislatura del Congreso de la CDMX, para lo cual citó la carpeta de investigación CI-FCY/COY-1/UT-1C/D/00129/01-2019.
Ramírez se purificó convirtiéndose al morenismo el 2 de mayo de 2018, junto con la agrupación Nueva Era. Unos días más tarde -véase la sección Metrópoli de El Universal del 11 de mayo de 2018- apareció en una fotografía junto a la actriz María Rojo, candidata a alcaldesa de Coyoacán -de la que ya había sido jefa delegacional-.
El caso es que el subdelegado de prestaciones López Campos, junto con Isaac «El chalequitos» Fuentes -quien le realiza funciones de guardaespaldas-, han aparecido en eventos organizados por Ramírez y la agrupación Nueva Era, en lo que se ha interpretado como un intento por ser tomado en cuenta en el entrante gobierno de la doctora Sheinbaum.

Y otro caso que también pinta de cuerpo entero al subdelegado de prestaciones en la representación regional norte del ISSSTE en la CDMX, es que tiene como una de sus tres secretarias a Diana Ramírez Pichardo -número de empleada 371433-, quien acude a la oficina con profundos escotes y ropa tan ajustada que dejan poco a la imaginación. Por lo demás sólo le falta colocar un foco rojo en la puerta.
La presencia de la señorita Ramírez Pichardo exhibe la flexibilidad de la excesiva normatividad que López Campos aplica a trabajadores que no forman parte de sus cercanos, y corrobora adicionalmente la determinante influencia que en sus decisiones tienen personajes como la jefa del departamento de acción social, cultural y deportiva, Lorena Berenice Gámez Martínez.

Y es que la señorita Ramírez Pichardo formó parte del equipo de Erick Arturo García Salamanca Varela y su papá, Francisco José García Culebro, cuando entre 2017 y 2022 dirigieron la comisión nacional de auxilios del SNTISSSTE. Desde entonces destacaba por su tendencia de vestirse para llamar la atención.
Incluso la señorita Ramírez Pichardo acudía con cierta regularidad a casa de los García Culebro, donde Erick Arturo -actual secretario general de la sección VI EBDI’s-era especialmente cuidadoso de no compromete su futuro, pese a la insistencia de ella, consciente que si algo sobraba era el dinero -se les responsabiliza de un saqueo del orden de los 300 millones de pesos en su gestión-.
Parece claro que la permanencia de la señorita Ramírez Pichardo en un área de tanta confianza en la oficina del subdelegado López Campos, es una concesión a la señora Gámez Martínez, quien desde hace años mantiene una excesiva cercanía con la familia García Culebro. ¿O es que son ciertas las versiones que convive con frecuencia en fiestas con Erick Arturo?
Roxsana Ávila, operadora de pensiones en la unidad administrativa de prestaciones económicas (UAPE) 08, había tramitado un permiso de tres meses sin goce de sueldo, algo tradicional en ella desde hace años. Sorpresivamente solo unos días después se reincorporó a sus actividades. Pese a evidencias de enriquecimiento inexplicable, las investigaciones parece quedarán solo en eso.
Hace unos días trascendió que Jorge Arturo López -cercano, dicen, al matrimonio Adrián Regalado y Roxsana Ávila– habría estrenado un lujoso Golf GTI Hatchback modelo 2025, cuyo precio alcanza los 819 mil pesos, equipado con espejos exteriores térmicos, quemacocos eléctrico, sensores de estacionamiento y otros aditivos de lujo. Opera exterior de esa UAPE, pues fue despedido del ISSSTE.
En enero de 2023, por cierto, la representación regional norte del ISSSTE en la CDMX, firmó el contrato RRNSA/DOSG/AA/0004/2023 con la empresa «Construcciones y Arquitectura PALAMEX», S.A. de C.V., por casi 700 mil pesos -con IVA superó los 800 mil pesos-, para el traslado de muebles con motivo del cambio de sede.

Con esa misma empresa, también la representación regional del ISSSTE firmó, unos meses más tarde, el contrato ORZNSA/DOSG/LO/00112023 por 8.7 millones de pesos -IVA incluido-, con una vigencia de cinco meses, para que se encargara de la realización de trabajos de mantenimiento y conservación en sus clínicas adscritas.
Entre las clínicas de medicina familiar a las que se le debieron realizar trabajos de mantenimiento, se encuentra la «Juárez», ubicada en la calle de Jalapa 263, en la colonia Roma, de la que en nuestra anterior entrega incluimos una fotografía de las deplorables condiciones en que se encuentra.