Las obsesiones de Benigno Martínez: encarcelar a una ex novia y ser reelecto en seccional del SUTGCDMX 

Tras una relación sentimental de 15 años, la fijación porque Verónica Molina pise prisión es inocultable

Desde finales del año pasado inició una ilegal, antiestatutaria y antidemocrática campaña por la reelección 

Por Aldo Fuentes

Benigno Martínez Escalante tiene dos obsesiones: encarcelar a su ex novia Verónica Molina Molina, y ser reelecto en la secretaría general de la sección 12 Servicios Médicos del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX). En ambos casos parece estar condenado al fracaso.

Desde que el 22 de diciembre de 2021 Verónica Molina Molina fue acusada por María del Carmen Hernández Gutiérrez, de haberle robado su teléfono célular, Benigno ha hecho lo que está a su alcance para que pise la cárcel, pese a la relación sentimental que mantuvieron durante quince años.

No sólo compareció como testigo de la parte acusadora, sino además presionó a María del Carmen -secretaria de la habitación de la seccional- para que iniciara un juicio de amparo contra la sentencia en el recurso de apelación en el que los magistrados de la sexta sala penal de la Ciudad de México, exoneraron a la señora Molina Molina de la sentencia del juez de primera instancia que la había condenado a ocho años cinco meses y siete días de prisión, entre otras medidas. Se tiene la certeza que él paga honorarios de los abogados.

El juicio de amparo directo fue radicado en el Quinto Tribunal Colegiado en Materia Penal del Primer Circuito en la Ciudad de México. Fue presentado el 21 de abril.

La revocación de la sentencia de prisión, fue tomada por unanimidad de los tres magistrados que integran la sala. «Exigir determinado comportamiento a una persona que se encuentra inmersa en una relación de pareja y subordinación laboral, nos puede llevar a la visión estereotípica de que los hombres pueden tener la cantidad de mujeres que quieran sin asumir responsabilidades sobre mis derechos y obligaciones que generan una relación de pareja», señalaron en su resolución.

Martínez Escalante tiene la capacidad económica para pagar el costo que las acciones jurídicas en contra de la señora Molina Molina han costado. No sólo maneja cuotas de los trabajadores, sino también de la venta de plazas, de comisiones y dígitos sindicales, lo que le ha permitido cambiar notoriamente su ritmo de vida.

Consecuencia de la obsesión del dirigente sindical seccional de que su ex novia sea encarcelada, lo tiene, actualmente, frente al riesgo de ser él quien pise prision, debido a que de la carpeta de investigación por el robo del celular a la señora Hernández Gutiérrez, se desprendió una acusación por violencia intrafamiliar agravada. El amparo 170/2024-V ordenó someterlo a juicio, del que es casi seguro sea declarado culpable.

Escalante Martínez ha destacado, desde que en agosto de 2022 fue electo secretario general seccional en el SUTGCDMX, por actitudes excesivas, incluida airear sus relaciones sentimentales. Meses después de la denuncia por robo agravado del teléfono celular, se conocieron fotografías besándose con María del Carmen y posteriormente otras en posiciones cariñosas con Lickarell Ávila, una mujer de 21 años de edad a quien le ingresó a trabajar a la Alcaldía Xochimilco en septiembre del año pasado.

La persecución emprendida contra su ex novia, lo llevó incluso a exhibir en redes sociales al secretario general de la sección 21 Acción Social, magistrado Miguel Ángel Reyes Guerrero, supuestamente por haber acudido a las oficinas del candidato de la alianza PAN-PRI-PRD a la jefatura de gobierno de la CDMX, Santiago Taboada, en las elecciones federales del año pasado.

En capturas de pantalla de fotografías que, según las pruebas, hizo circular en redes sociales, se aprecian los sitios de las que se enviaron: «Planilla guinda» y «Srio Benigno». Son pruebas irrefutables que fue él quien lo hizo. 

El enojo sería porque la señora Molina Molina cambió su afiliación sindical a la sección que encabeza el magistrado Reyes Guerrero.

Incluso, en una de las capturas de pantalla se critica severamente a Hugo Alonso Ortiz, secretario general de la sección 1 Limpia y Tansportes, dirigente del grupo del que forma parte Escalante Martinez, en el que también participa el magistrado Reyes Guerrero. ¿Quién es el traidor?

«TRAIDOR. Hugo Alfredo Alonso Ortiz. SUTGCDMX. Traiciona a Clara Brugada» y también en la parte superior las huellas desde que sitios fueron enviadas: «Planilla guinda» y «Srio Benigno».

La otra obsesión de Benigno es ser reelecto en la secretaría general de la sección 12 Servicios Médicos en las elecciones de agosto de 2026. Para lograrlo, desde finales del año pasado emprendió una ilegal, antiestatutaria, gandalla y antidemocrática campaña, en la que aprovecha reuniones con grupos de trabajadores a los que les entrega obsequios o agasaja con fiestas, para que entre porra y porra le manifiesten su apoyo.

En tres años de gestión no tiene una sola conquista en beneficio de los trabajadores, al dedicarse exclusivamente a la organización de fiestas y comidas. Una visión muy pobre del sindicalismo.

Más grave aún, no respeta las funciones de su comité ejecutivo seccional, debido a que sólo a Ana Lydia Trujillo Huerta, Efraín Atemiz Rosas, Nayelili Magaña y ocasionalmente Salvador Fuertes, lo acompañan a reuniones con trabajadores.

La señora Magaña Galarza -por alguna razón la apodan «La patrona»- es solo delegada de trabajo, mientras que el señor Fuertes fue propuesto como secretario de previsión social por Héctor Carreón -el enemigo a quien Benigno se la tiene jurada-.

La falta de respeto a las funciones que estatutariamente corresponden a los integrantes de la dirigencia seccional, provocó que hace unos días el secretario de acción política, Ramón Sacedo –su compadre-, optara por aliarse con Carreón, ex secretario general.

Benigno padece un severo problema: actúa como si fuese el centro del universo. Su megalomanía es tal magnitud que de manera permanente una fotógrafa lo acompaña, a fin de que el producto de su trabajo sea posteado de inmediato en las redes sociales de él.

La ausencia de trabajo sindical le depara dificultades imposibles de superar en busca de la reelección. Salvo que nuevamente Hugo Alonso lo rescate -como en 2022 que obligó a Carreón a unírsele para derrotar a Alejandro Mayén-. ¿Pese a su forma traicionera de actuar?