Líderes del hospital López Mateos del ISSSTE basificaron a hijos; apoyan candidatura de Mario Ordaz

Ricardo González Alfaro ingresó a tres hijos; violó derecho de terceros en bolsa de trabajo.

Ortega Campos habría condicionado su apoyo a planilla azul, a cambio del control de la comisión de auxilios

Por Aldo Fuentes

Rosa Itzel González Real es trabajadora de base con número de empleada 422167 en el ISSSTE. Ocupa, desde el 1 de enero de 2024, una plaza en el área de recursos humanos del Hospital Tláhuac de la Ciudad de México, apoyo administrativo en salud A6, nivel con el que ingresó.

Es hija del enfermero Ricardo González Alfaro, secretario general de la sección XXXIX “Hospital Regional Lic. Adolfo López Mateos”.

Esa seccional es una de las más entusiastas promotoras de la candidatura de Mario Armando Ordaz Santos a la presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE).

El enfermero González Alfaro, durante su gestión, parece haberse fijado como objetivo que sus hijos no tuvieran que pasar años inscritos en bolsa de trabajo del ISSSTE, como lo hace la gran mayoría.

Así, a sus hijos Oscar y Ricardo Jesús González Real, los basificó el 16 de marzo de 2024 en el hospital del que es dirigente sindical.

Óscar esta adscrito a ropería, con categoría de lavandera en hospital -así aparece-. Goza de un privilegio al que pocos acceden: solo trabaja fines de semana y días festivos.

Ricardo Jesús tiene categoría de oficial y/o preparador despachador de farmacia en el turno matutino.

En un próximo trabajo, les daré detalles del caso de un aspirante que acumula largos ocho años sin lograr ingresar, pese a que está casado con una trabajadora lo que le da puntos y cuenta con una licenciatura que cursó en la UNAM.

Esos ocho años parecen muy pocos frente a otros casos que llevan inscritos en bolsa de trabajo más de veinte. Es lo malo de no ser cercanos a personajes como González Alfaro.

El antecesor en la secretaría general de la sección del hospital López Mateos, Alberto Ricardo Ortega Campos, también se preocupó por sus familias. Con apoyo de la sección III “Clínicas de Medicina Familiar”, obtuvo una plaza de base para Ivonne Rafaela Cruz López, madre de dos de sus hijos, como auxiliar de enfermería B. Está adscrita a la clínica “Gustavo A. Madero”.

Lo interesante es que solo unos meses después de su ingreso, la enfermera Cruz López fue escalafonada y actualmente ocupa una plaza de enfermera general titulada A, lo que fue posible con apoyo de Gustavo Cosío Mireles, secretario general de la sección de las clínicas de medicina familiar.

No debe sorprender tampoco que Sara Emilia Ortega Cruz, hija de Ortega Campos -actual presidente de la comisión nacional de auxilios del SNTISSSTE-, hubiera ingresado a una plaza de base en una estancia de bienestar infantil con categoría de auxiliar de enfermería B, y que en cuestión de meses la ascendieron a enfermera general titulada A.

Saul Emanuel Ortega Cruz, es también hijo de Ortega Campos. A medidados de 2024 ocupaba una plaza de base de apoyo administrativo en salud A3, en el área de ambulancias del hospital López Mateos, en el que se le conoce por sus constantes viajes a Estados Unidos que le paga su papá. Actualmente es A8 y se encuentra en el turno matutino.

L corrupción de Ortega Campos para vigilar los derechos de inscritos en bolsa de trabajo, no tuvo límites. Ingresó también en una plaza de base del ISSSTE a su sobrino Fernando Campos Espinosa, quien tiene categoría de lavandera en hospital, turno matutino.

El presidente de la comisión nacional de auxilios del SNTISSSTE, mantiene comisionada sindicalmente desde 2017 -esto es, desde que fue secretario general de la seccional- a su actual pareja, Beatriz Romero Cedeño, con plaza de enfermera general titulada C y a la que le tramitó un horario de fin de semana y días festivos, después de haberla escalafonado, según esto, con documentación dudosa sobre estudios profesionales.

Todos esos movimientos solo pueden entenderse por influyentismo, una forma de corrupción que se traduce en violación de derechos a terceros, al saltarse los lugares en bolsa de trabajo.

Los delegados afines a Mario Armando Ordaz Santos al congreso extraordinario de marzo, votaron en contra de una propuesta para practicar auditorías anuales a la comisión nacional de auxilios, cuyo fondo, hasta hace un año ascendía a un mil 150 millones de pesos, manejado por su presidente, Alberto Ricardo Ortega.

El temor de Ortega Campos parece encontrarse en una inversión millonaria con intereses del 11.5 por ciento, aún cuando solo reportó intereses del 4 por ciento. En juego está mucho dinero, lo que le da credibilidad de un departamento -ubicado en Nativitas- con el que habría halagado a la enfermera Elizabeth Rangel, a la que hace años salvó del cese tras ser pillada ingresando bebidas alcohólicas al hospital.

En una próxima oportunidad le voy a dar los nombre de sus amigos que gozan de comisión sindical, por lo que perciben salario y prestaciones del ISSSTE per sin trabajar. ¿Así o más corrupto?

Solo permítame señalarle que según esto, Alberto Ricardo habría condicionado su apoyo a la planilla azul -la de Ordaz Santos es la blanca-, a que permaneciera en la presidencia de la comisión de auxilios, esto es, que hubiera sido reelecto, lo que contradice el voto en contra de reformar el artículo 42 del estatuto sindical.

Hace cuatro años, mantuvo acercamientos con Hilario Ramírez Chávez, con la intención de sumarse a su candidatura. Una negociación política externa le impuso, a Norma Liliana Rodríguez Argüelles, lo incluyera en la presidencia de la comisión de auxilios.

Ademas, se tiene el temor fundado que el financiamiento de la campaña de Ordaz Santos a la presidencia del SNTISSSTE, sea de los ingresos de esa comisión.

Gotas de Tormenta

Por cierto, en el SINAPTISSSTE, recientemente una secretaria general seccional llamó “vividora” a Alicia Aranda, a quien Ramírez Chávez le paga, con cuotas de los poco más de tres mil trabajadores agremiados, hasta notas de ropa. En más de tres años en el Sindicato Nacional Progresista de Trabajadores del ISSSTE (SINAPTISSSTE), ni siquiera se ha convocado a un pleno de comité ejecutivo nacional. ¡Salud!.