La elección fue convocada con firmas de 81 mil 600 trabajadores; se realizará el sábado 18 de octubre
Intromisión de funcionarios en asuntos internos de sindicatos, viola tratados internacionales y leyes laborales
Por Aldo Fuentes
La reunion de César Cravioto, secretario de gobierno de la Ciudad de México, con Cristóbal Arias Solís y Marco Antonio García Ayala, presidentes del tribunal de conciliación y de la central burocrática FSTSE, no augura nada bueno para Hugo Alonso Ortiz, quien este sábado 18 de octubre buscará ser electo dirigente del SUTGCDMX.
Pese a la declaración de Cravioto que respetarán los derechos y la libre voluntad de los trabajadores, pareciera que su intención de buscar acuerdos a través del diálogo, es el anuncio que se disponen a pasar por encima del voto democrático, de tratados internacionales y de leyes laborales.
El secretario de gobierno -integrante del grupo de radicales que Morena en 2024 tiraron la candidatura al gobierno de la CDMX de Omar García Harfuch que había ganado la elección interna- es opositor a que Alonso Ortiz asuma la presidencia del sindicato mayoritario de la ciudad. Son demócratas de discurso, pero impulsan el viejo corporativismo sindical priísta.
El Convenio 87 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), prohíbe la intromisión de las autoridades públicas en la vida interna de los sindicatos, y la Ley Federal Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado en el artículo 69 señala que la elección de dirigentes sindicales debe realizarse a través del voto personal, libre, secreto y directo de los trabajadores.

¿Qué tienen que platicar en lo oscurito esos tres personajes de la elección de presidente e integrantes del comité ejecutivo general del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX?¿No saben que violentan la autonomía sindical?
La reunión de Cravioto con Arias Solís y García Ayala, se realizó el jueves 9 de octubre en la secretaría de gobierno de la ciudad. En un video, el dirigente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), delató que fue “el tema sindical” el punto de discusión. Él, dijo, acudió con la disposición “de apoyar en todo lo correspondiente a la estabilidad de las organizaciones sindicales, así como de las los trabajadores que la conforman,en este caso nuestro sindicato, el sindicato único de trabajadores de la ciudad”.
García Ayala exhibió su inexperiencia, debido a que la central solo puede intervenir en conflictos intersindicales a petición de los trabajadores. ¿Será que en un giro extraordinario en la actualidad representa a los patrones? El Gobierno de la CDMX en cuanto a los trabajadores a su servicio, es patrón.
Arias Solís en su oportunidad señaló que el tribunal de conciliación y arbitraje tiene disposición de estar abierto al diálogo y a la conciliación con los trabajadores y los representantes de las dependencias, para “encauzar de la mejor forma” las diferencias en la relación laboral.

La conciliación opera cuando hay conflicto, y en el SUTGCDMX no lo hay.
El presidente del tribunal confunde diferencias en la relación laboral con conflictos Inter sindicales. Más grave aún, desconoce la ley laboral y los tratados internacionales de la OIT. O como buen demócrata de discurso, olímpicamente los hace de lado cuando es conveniente políticamente, lo que de ser así e su caso seria una contradicción: en 1988 fue senador, junto con Porfirio Muñoz Ledo, Ifigenia Martínez y Roberto Robles Garnica.
El artículo 3 del Convenio 87, en el punto 1 establece el derecho de los trabajadores de “elegir libremente” a sus dirigentes, y en el 2 señala de manera textual: “Las autoridades públicas deberán abstenerse de toda intervención que tienda a limitar este derecho o a entorpecer su ejercicio legal”.
Ese convenio fue firmado por el gobierno mexicano y ratificado por el Senado de la República, por lo que su observancia y cumplimiento es obligatorio en el país.
Tanto Cravioto como Arias Solís son funcionarios públicos -el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje depende administrativamente de la Secretaría de Gobernación federal-, por lo que tienen prohibido entrometerse en la vida interna del SUTGCDMX, como lo hicieron en la reunión en la que tuvieron de cómplice al presidente de la FSTSE.
El artículo 69 de la Ley Federal de Trabajadores al Servicio del Estado, ordena que la elección de dirigentes sindicales debe realizarse a traves del voto personal, libre, secreto y directo de los trabajadores.
El SUTGCDMX se encuentra acéfalo desde el pasado lunes 22 de septiembre, al haber concluido la gestión de Aarón Ortega Villa, quien por temor a que Alonso Ortiz le exigiera cuenta del manejo de unos mil 500 de pesos de cuotas de los trabajadores, no convocó a elección de presidente y comité ejecutivo general.
La Ley Federal del Trabajo -de aplicación supletoria al no contemplar ese mecanismo la ley burocrática-, en el artículo 371 fracción VIII, establece que en caso que no se convoque “oportunamente” a elecciones de conformidad con los estatutos sindicales, el treinta y tres por ciento de los afiliados podrán solicitarlo que lo haga, y si no lo hace en un término de diez días, ellos podrán hacerlo, con el requisito que asista el sesenta y seis por ciento de la membresía para que su resoluciones sean válidas.
Los 15 secretarios generales seccionales del grupo “azul” que encabeza Alonso Ortiz, con el respaldo de 81 mil 600 firmas de trabajadores, notificaron al tribunal de conciliación y arbitraje más de los quince días a que los obliga la ley, la convocatoria a la elección democrática de sus dirigentes sindicales.
El gobierno de la CDMX tiene unos 95 mil trabajadores de base, por lo que el requisito por la ley laboral fue satisfecho, lo que le da legalidad a la convocatoria.
La elección se realizará en el deportivo “Lázaro Cardenas”. El candidato del grupo “azul” a la presidencia del SUTGCDMX será Alonso Ortiz, secretario general de la sección 1 “Limpia y Transportes”, quien ha exhortado a César Piña Rodríguez -dirigente del grupo “rojo” integrado por 25 secretarios generales secciónales-, a registrar su candidatura.
A Alonso Ortiz se recurre cada vez para que lleve trabajadores a eventos gubernamentales o de Morena. La cercanía que mantiene con Omar García Harfuch, parece su mayor debilidad en sus aspiraciones de presidir el SUTGCDMX.
¿Reconocerá el tribunal de conciliación y arbitraje el resultado, o como en enero de 2020, desconocerá otra vez la elección de Hugo Alonso? La respuesta definirá si son tan demócratas como dicen o solo lo son en discursos para engañar bobos.