Norma Liliana Rodríguez decidida por reelección en SNTISSSTE; acuerda cacicazgo con Luis Miguel

Ernesto “pachueco” Pacheco, se hará cargo de estrategia electoral; ya empezó a prepararla.

Las artes del zorrillo Pepe Le Pew hace de las suyas en dirección de prestaciones económicas del ISSSTE.

Por Aldo Fuentes

Norma Liliana Rodríguez Argüelles va por la reelección en la presidencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE). Ya tomó la decisión.

En busca de su permanencia los próximos cuatro años en la dirigencia, negoció con Luis Miguel Victoria Ranfla. La encargada de concretar los acuerdos fue Claudia Medina Miranda. Los detalles fueron afinados el sábado 17 de enero en el deportivo sindical.

Entre los acuerdos destaca que Ernesto Pacheco –hay quien lo llama “pachueco”-, un jubilado, tendrá a su cargo la estrategia de campaña como hace cuatro años y quien ya se encuentra en la Ciudad de México. Según esto, fue una imposición de Victoria Ranfla, de quien junto con Guillermina Galindo fue su asesor.

Pacheco mantuvo -¿mantiene?- comisionada durante años a su esposa Imelda Gómez Rodríguez -número de empleada 125245- de su plaza en el Hospital Regional de Monterrey. Su hijo Erick Ernesto Pacheco Ruiz -número de empleado 233715- desde hace tiempo se hace cargo de las cuestiones tecnológicas sindicales. ¿Influye para la aviaduría de Benjamín Ruiz Rodríguez -número de empleado 042070-, hijo de Ramiro Ruiz Madero (qepd), el otrora poderoso oficial mayor del Congreso del Trabajo?

Guillermina Galindo es mamá de Gabriela Eugenia Barragán Galindo, presidenta de los comités de vigilancia y electoral, comadre de grado de Luis Miguel -es madrina de Karla Guadalupe-.

Otra mamá influyente del grupo de Victoria Ranfla, es Hilda Cruz Tornez, cuyo hijo, José Antonio Sandoval Cruz, preside la comisión nacional de honor y justicia y a quien el cacique parece perfilar como candidato a la secretaría general de la sección IV “Clínicas de Especialidades”.

Norma Hilda -número de empleada 115505-, hermana de José Antonio goza, desde hace más de quince años, de aviaduría disfrazada de comisión sindical.

El SNTISSSTE sirve para beneficiar a familiares e incondicionales, mientras los trabajadores aplauden como focas.

La pretensión reeleccionista de Norma Liliana, deja ver la intención de instalar un cacicazgo bicéfalo en el SNTISSSTE.

Victoria Ranfla mantiene desde hace más de 30 años un cacicazgo en la sección de las clínicas de especialidades. El actual secretario general, Arturo Delgado Gómez, su ex cuñado -su hermana Concepción gozó de comisión sindical hasta que se jubiló, al igual que la mamá de sus otros tres hijos- es solo comparsa.

En más de 60 años de ese sindicato, el único que hasta ahora ha sido reelecto, es Victoria Ranfla. En su segunda gestión se registró el mayor saqueo de dinero de la comisión de auxilios: entre 2017 y 2022 -presidida por Erick Arturo García Salamanca Varela y su papá Francisco García Culebro, fue el tesorero-, desaparecieron cerca de 300 millones de pesos. Norma Liliana decidió voltear a otro lado, pese a ser recursos de los trabajadores, y les mantuvo las aviadurias de Marco Antonio García Culebro -número de empleado 153058-, Delmy Enriqueta García Salamanca Varela -número de empleada 377517- y Ana Paola Pastrana Varela -número de empleada 367588-.

En un intento por convencer a Mario Armando Ordaz Santos, vicepresidente sindical, para que desistiera de su intención de lanzar su candidatura por el liderazgo, Norma Liliana le ofreció ser magistrado representante de los trabajadores por la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE). Al rechaza la oferta, la posición la ocupó Adelaido Alvarado Alonso, con una plaza de base en el ISSSTE de “enfermera general titulada C”.

Ordaz Santos ha logrado aglutinar en torno a su precandidatura, a un buen número de secretarios generales seccionales. Junto con Gustavo Cosío y Juan Noé Hernández Pérez, ejercen el liderazgo en la sección III “Clínicas de Medicina Familiar”, la más numerosa en ese sindicato.

El vicepresidente pudiera tiene condiciones para ganarle la elección a Norma Liliana, quien hace cuatro años perdió la elección, pero el candidato de la plantilla de oposición no supo defender su triunfo.

La decisión de Rodríguez Argüelles de optar por la reelección, tiene como ejes los apoyos de Victoria Ranfla y de Martí Batres Guadarrama, director general del ISSSTE -la influencia de Marco Antonio García Ayala, presidente de la FSTSE es marginal-.

El apoyo de Batres Guadarrama tiene un interés político: alinear -corporativizar, sería el término más apropiado- a ese sindicato al grupo de radicales que encabeza en Morena, permitiéndole ganancias en varios rubros.

Los radicales de Morena,a través de César Cravioto, secretario de gobierno de la Ciudad de México, han impedido que el tribunal de conciliación se pronuncie en la solicitud de toma de nota que hizo Hugo Alonso Ortiz, tras que el 18 de octubre fue electo presidente del sindicato mayoritario del gobierno de la CDMX en una asamblea convocada con firmas de los trabajadores.

El tribunal de conciliación que encabeza Cristóbal Arias Solís, viola el último párrafo del artículo 166 de la Ley Federal del Trabajo que ordena que en un plazo de 20 días debió pronunciarse. El estado de derecho para el gobierno morenista, no tiene importancia.

Es el riesgo que corren los trabajadores del ISSSTE por el entreguismo de Norma Liliana con tal de ser reelecta. Y la revisión de las condiciones generales de trabajo ¿cuándo? Que se jodan por dejados.

Gotas de Tormenta

*Este martes 27 de enero se cumplirá el primer aniversario de la desaparición de Joel Ayala Almeida. En solo 12 meses su sobrino Marco Antonio ha tomado tal cantidad de decisiones erráticas que han terminado por erosionar la influencia política de la central. Entre los absurdos más destacados, en el instituto de derecho burocrático, un economista, José Esteban Rangel Romero imparte clases de derecho constitucional, o que una enfermera como Adelaida Alvarado Alonso sea magistrada ante el tribunal de conciliación y arbitraje. ¡Haga usted el refravon cabor!

*En el ISSSTE, las tendencias del zorrillo Pepe Le Pew empiezan a deteriorar la imagen de Juan Gerardo Hernández López, director de prestaciones económicas, sociales y culturales, que cegado por la hormona, ha depositado en Araceli Romero Monroy, que de secretaria particular la elevó a subdirectora de servicios sociales y culturales, un poder excesivo que ella rápido ha utilizado para emprender una política de hostigamiento laboral en contra de operativos y trabajadores de base. Se sabe todo poderosa, porque con un cierre de ojos pizpiretos todos sus caprichos le son permitidos. Luego se quejan de los chistes que se les hacen. El video no tiene desperdicio.