Más de 50 millones de pesos gastados en el cambio de imagen de Financiera para el Bienestar podrían configurar un caso de corrupción

La Directora de Financiera para el Bienestar, antes Telecomm, ha sido señalada de corrupción en el manejo de los recursos públicos destinados al organismo que dirige.

Financiera para el Bienestar, anteriormente conocida como Telecomm Telégrafos, es un organismo descentralizado perteneciente a la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, que cambió de nombre el pasado 22 de octubre de 2022 mediante decreto publicado en el Diario Oficial de la Federación. Este cambio trajo consigo la necesidad de una nueva imagen en todas las sucursales, así como una asignación adicional de recursos para estos fines, misma que se llevó a cabo a partir de licitaciones de asignación directa, a pesar de que el organismo ya contaba con un área encargada de estos trabajos, «Servicios Generales», encargada de dar mantenimiento a las sucursales con los escasos recursos a los que tenían acceso.

Sin embargo, la tarea de cambiar la imagen de todas las sucursales terminó quedando a cargo de diferentes empresas privadas contratadas bajo contratos producto de licitaciones directas. El uso de licitaciones directas es una de las prácticas más comunes de corrupción, pues a cambio del otorgamiento de los contratos, a pesar de la baja o nula experiencia, baja calidad de materiales o del sobreprecio de los productos y servicios, muchas veces representa para los servidores públicos de altos mandos la recepción de dádivas o porcentajes de la ganancia de los contratistas.

Tan solo en Colima, Ciudad de México, Puebla, Hidalgo, San Luis Potosí, Guanajuato, Querétaro, Tlaxcala, Veracruz, Aguascalientes, Baja California, Guerrero, Estado de México y Oaxaca, hasta la fecha se han gastado $25,105,405.17 en los trabajos de “remodelación” y cambio de imagen que constan de dar una mano de pintura únicamente a los muros visibles para el público y sobreponer viniles autoadheribles con el nuevo logotipo de Financiera para el Bienestar. Estos trabajos de remodelación no contemplan el mantenimiento de baños para el personal en las sucursales, la reparación de goteras o ventanas y, por supuesto, no incluyen la reparación o instalación de aires acondicionados para sucursales en estados que alcanzan hasta los 50 grados centígrados.

La información se presenta a continuación con los montos exactos pagados hasta el mes de junio y el nombre de las empresas responsables de dichos cambios en los 14 estados mencionados. Esta información no contempla los otros 18 estados de la República, lo que nos podría hacer inferir que el costo total del cambio de imagen podría superar los 50 millones de pesos, cifra que pudiera estar llenando los bolsillos de funcionarios a cargo de la Maestra Rocío Mejía Flores, Directora de Financiera para el Bienestar.

A pesar del derroche de recursos, muchas de las sucursales carecen incluso de los insumos básicos para llevar a cabo su labor, violando los derechos laborales de los trabajadores, pues muchos no tienen ni siquiera una silla donde sentarse. Además, en ningún caso se paga horas o días extra a los trabajadores a pesar de que se les solicita “apoyo” cuando se presentan a trabajar fuera de su horario para realizar tareas pendientes.

La excusa para no pagar estas horas o días extra a los trabajadores siempre está fundamentada en la falta de presupuesto y en que el organismo se encuentra en números rojos por la falta de ganancias en las comisiones que se cobran. Esto es sumamente ilógico, pues este organismo no funciona como una empresa gubernamental, ya que su objetivo principal es ofrecer servicios integrales de telecomunicaciones, telegráficos y financieros básicos a la población general, sobre todo a las comunidades más alejadas.

Desde antes de ser Financiera para el Bienestar, Telecomm atendía las necesidades de comunicación y financieras de personas y entidades gubernamentales con tecnología de punta a precios razonables, como un servicio del estado a la población.

Desde Telecomm, ahora Financiera para el Bienestar, es posible realizar diferentes operaciones con 12 instituciones financieras con cobertura nacional, así como el pago de servicios e impuestos. Además de giros y telegramas, ofrece servicios satelitales a estaciones fijas y móviles. También se desempeña como entidad liquidadora en la entrega de recursos de programas sociales del gobierno federal. Todo esto con la finalidad de acercar a la población mexicana instrumentos para mejorar su bienestar, labor que lamentablemente se ha visto afectada tras las malas administraciones de sus directores a lo largo de los gobiernos pasados, provocando el deterioro del organismo.

Esperemos que, en el gobierno venidero, con Claudia Sheinbaum, la nueva figura en la Dirección haga un mejor trabajo.