¿Denuncian en Financiera para el Bienestar red de aviadores y favoritismo sindical?
Críticas a la gestión sindical en Financiera para el Bienestar en Veracruz
por El Ardid
Ciudad de México / Aguascalientes / Veracruz — La reciente inauguración de cuatro nuevas sucursales de Financiera para el Bienestar (Finabien) en las plazas de productos chinos —Plaza Pelícanos y las ubicadas en Izazaga 38, 89 y 151, en el Centro Histórico de la Ciudad de México— ha generado críticas debido a las controversias que rodean tanto a los inmuebles como a algunos de los funcionarios presentes en el evento.

En la ceremonia participaron la directora general de Finabien, Rocío Mejía Flores; la gerenta estatal de Finabien en la CDMX, Solange Tapia Ruiz; la directora general del Fondo para el Desarrollo Social (Fondeso), Daniela Cordero Arenas; y el director general de Servicios Metropolitanos (Servimet), Carlos Mackinlay Grohmann.
Daniela Cordero, esposa del exjefe de Gobierno de la Ciudad de México y actual director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, fue nombrada titular de Fondeso en octubre de 2024. Su designación ha sido objeto de críticas por posibles actos de nepotismo y por inconsistencias en su declaración patrimonial, como la omisión de un departamento valuado en más de 22 millones de pesos.
Carlos Mackinlay, por su parte, ha sido vinculado con desarrollos inmobiliarios en zonas históricas de la ciudad durante su gestión como secretario de Turismo de la CDMX, lo que ha generado preocupaciones sobre posibles conflictos de interés en su actual cargo.
La elección de la Plaza Izazaga 89 como sede de una de las nuevas sucursales de Finabien también ha sido cuestionada. Este inmueble fue clausurado en julio de 2024 por violaciones a la Ley de Desarrollo Urbano, incluyendo obras sin autorización en una zona de monumentos históricos y el uso indebido del inmueble como bodega, lo que representaba riesgos de protección civil. Además, en noviembre del mismo año, autoridades federales incautaron más de 90,000 productos ilícitos de origen chino en un operativo que involucró a la Secretaría de Marina, la Secretaría de Seguridad Ciudadana y el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial.
Aunque la plaza reabrió parcialmente en marzo de 2025, con seis plantas operativas y algunos locales aún cerrados, la decisión de establecer sucursales de una institución financiera pública en un inmueble con antecedentes de irregularidades ha generado inquietudes sobre la transparencia y la idoneidad de las decisiones tomadas por las autoridades involucradas.
El descontento entre trabajadores de Financiera para el Bienestar (Finabien) sigue creciendo a nivel nacional. Desde distintas entidades, empleados denuncian la presencia de presuntos aviadores y una red de privilegios que favorece a familiares y allegados de líderes sindicales.
En la gerencia estatal de Aguascalientes, uno de los casos señalados es el de Salvador Guadalupe Ramírez López, quien, aunque no tiene comisión sindical, se presenta a laborar sólo un par de horas o, en ocasiones, ni siquiera se le ve en la oficina. La percepción es que se le permite faltar de manera reiterada sin consecuencias visibles.
Veracruz, México. — En las sucursales de todo el país, persiste el malestar por la falta de liderazgo y representación real de parte del mal llamado “sindicato único”. En específico, la Sección Veracruz Puerto enfrenta un creciente descontento por la inacción de su encargado, Jesús Hernández Rolón, quien no ha atendido casos delicados de los trabajadores, lo que representa una falta de apoyo sindical básica.
Recientemente, un compañero que enfrentó un acta administrativa solicitó su intervención. El líder prometió acudir a su área para dialogar, pero hasta la fecha no ha cumplido. Lo mismo ocurre con una trabajadora que pidió su presencia en oficina, petición que ha sido ignorada por más de tres semanas. “Llega a la oficina, pero no se toma la molestia de actuar”, acusan.

La exigencia es directa: Jesús Hernández Rolón, ponte a trabajar. Deja de pasearte por la gerencia. No estamos pagando cuotas para mantener a un sinvergüenza.
A ello se suma el nombre de Ricardo Romero Huerta, hijo del exlíder Amadeo Romero Alcantara, quien goza del privilegio de una licencia sindical heredada. Ricardo ha sido señalado por bloquear en redes a trabajadores que le cuestionan sobre asuntos de interés general, en lugar de dar respuestas claras y actuar con transparencia.

A nivel nacional, los señalamientos alcanzan al dirigente del sindicato, Eutimio Álvarez, de quien se afirma que hasta el 21 de junio pasado mantenía en nómina a 74 personas con licencia con goce de sueldo, muchas de ellas sin presentarse a trabajar y varias con lazos familiares con exrepresentantes sindicales. “Son hijos de representantes sindicales que llevan más años comisionados que trabajando”, comenta un testimonio anónimo.
En redes sociales, el enojo de la base trabajadora es evidente: “¿Hasta cuándo vamos a seguir financiando con nuestras cuotas a líderes que viven como ricos mientras nosotros trabajamos en condiciones precarias y sin respaldo?”, se lee en uno de los mensajes más compartidos.
Las acusaciones incluyen favoritismo, uso discrecional de recursos sindicales, bloqueos de comunicación y una creciente desconexión entre los líderes y la base. Mientras tanto, el malestar continúa escalando, y ya se advierte una posible fractura en la vida sindical si no se transparenta el manejo de recursos y se renueva el liderazgo con legitimidad.
La pregunta que flota en los grupos sindicales es clara: ¿Hasta cuándo se va a tolerar el inmovilismo de personajes como Eutimio Álvarez y sus allegados? La dirigencia sindical nacional ha permitido que estos personajes se mantengan sin rendir cuentas, mientras las cuotas de los trabajadores siguen fluyendo sin transparencia.
¿Hasta cuándo?
