En abril, el gobierno de la ciudad aplicó un aumento global de 6.5 por ciento a sus trabajadores de base
El gobierno de Clara Brugada, pese a lo que digan, decidirá el nombre de quién será presidente del SUTGCDMX
Por Aldo Fuentes
El aumento del 9 por ciento en salarios y prestaciones económicas, alcanzado con la Secretaría de Hacienda y Crédito Público por el presidente de la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado (FSTSE), Marco Antonio García Ayala, exhibe la nula capacidad de negociación de los dirigentes sindicales del Gobierno de la Ciudad de México.

Los últimos días de abril, el gobierno de Clara Brugada anunció, a través de su Secretaría de Administración y Finanzas, un aumento del 3.5 por ciento para sus trabajadores de base retroactivo al 1 de enero.
Inmediatamente el grupo azul, integrado por 14 secretarios generales seccionales del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX) -aún no se incorporaba la 28 Secretaría de Movilidad y Secretaria de Seguridad Ciudadana- encabezado por Hugo Alonso Ortiz, emitió un comunicado en el que sin decirlo abiertamente, agradecieron el aumento directo al salario, «porque nuestra tarea será siempre velar por los derechos de las trabajadoras y trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México», puntualizaron.
En contrapartida, cuatro secciones -de la Secretaría de Administración y Finanzas- del otro grupo, el rojo, encabezaron reuniones con trabajadores con la intención de organizar protestas, por lo que, en palabras de Leticia Lorencez, de la seccional 17 Tesorería y Locatel, consideraron al aumento como «puras miserias».
Un par de días después, el secretario de administración y finanzas, Juan Pablo de Botton Falcón, emitió la circular SAF/0173/2025, en la que dio a conocer un aumento del 3 por ciento a las prestaciones económicas.
La movilización de las cuatro seccionales del grupo rojo se diluyó sin explicaciones. No sólo dejaron a la deriva a los trabajadores, sino también, se canceló la expectativa que empezaba a visualizarse, de una potencial candidatura de la señora Hernández Labra a la presidencia del SUTGCDMX, por las pinceladas de liderazgo que desarrolló durante los frustrados intentos de movilización. Terminó como una lideresa débil, temerosa para enfrentar dificultades.
Cuando la decepción por ese raquítico aumento aplicado a los trabajadores de la Ciudad de México empezaba a olvidarse, durante la celebración del «Día del Maestro» la presidenta Claudia Sheinbaum anunció un incremento del 9 por ciento para los maestros retroactivo al 1 de enero, más un uno por ciento adicional a partir de septiembre. La disidente Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), después de movilizaciones en la Ciudad de México y en varios estados del país, logró, además, que la edad de jubilación para quienes se encuentran en el artículo décimo transitorio de la Ley del ISSSTE de 2007, se detuviera en 53 años para las mujeres y 55 para los hombres y no a los 58 y 60 como contemplaba.
También el Sindicato Único de Trabajadores del Poder Judicial de la Ciudad de México, aceptó un aumento del 9 por ciento en salarios y prestaciones económicas. Un pequeño número de trabajadores cumplieron, el domingo 29 de junio, un mes de mantener paralizada la impartición de justicia con el objetivo de mejorar ese porcentaje, lo que parece imposible.
Los principales dirigentes del SUTGCDMX -no sólo Aarón Ortega Villa, Hugo Alonso Ortiz y César Piña Rodríguez, sino también los 40 secretarios generales seccionales- ni siquiera han tenido capacidad de explicar que para los trabajadores de los niveles 79, 80 y 89 el aumento salarial es del 15 ciento. Sólo de retroactivo, se les pagaron 4 mil 51.39 pesos a los dos primeros y 4 mil 556.46 al tercero.
Con ese incremento, el salario quincenal de los niveles 79 y 80 se ubicó en 4 mil 312.77 pesos, mientras en el 89 se fijó en 4 mil 850.42 pesos.
El aumento salarial anunciado por la FSTSE, se aplicará retroactivamente al 1 de enero. Es la primera negociación que con la Secretaría de Hacienda realiza García Ayala -presidente también del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría del Salud del gobierno federal-, tras la muertes de Joel Ayala Almeida el 27 de enero.
Aún cuando no se especificó, seguramente se aplicará un aumento del 5 directo al salario de los trabajadores y 4 a prestaciones económicas.
En caso de ser así, los trabajadores del gobierno de la ciudad habrán quedado 1.5 ciento por debajo del aumento aplicado en otras dependencias públicas a salarios y de un punto porcentual en prestaciones económicas. La brecha será aún más grande respecto a los maestros a partir de septiembre, cuando se les aplique el uno por ciento adicional.
El SUTGCDMX es el segundo sindicato más numeroso de los 89 que forman parte de la FSTSE –el primero es el de la Secretaría de Salud con más de 350 mil afiliados a nivel nacional -.

Alonso Ortiz –secretario general de la sección 1 Limpia y Transportes-, está perfilado, desde hace meses, como el precandidato más fuerte por la presidencia sindical, que este año deberá someterse a elección -los dirigente no tienen claridad en la fecha que se realizará, debido a que es una definición del Gobierno de Clara Brugada-.
Ese sindicato es un caso de análisis: internamente enfrenta una profunda división, con dos grupos mayoritarios y su presidente, Aarón Ortega Villa que es una especie de figura decorativa, lo que no ha sido obstáculo para enriquecerse sin necesidad de rendir molestos informes en los congresos anuales a los que lo obligan los estatutos sindicales, porque no los ha convocado.
En enero de 2020, el tribunal de conciliación y arbitraje no validó la elección de presidente y comité ejecutivo general del SUTGCDMX por fallas en la convocatoria -elaborada por el secretarios de procesos electorales, Miguel Ángel Estrada Manzo y el abogado Juan Rubio Gualito-. El presidente de la FSTSE, Joel Ayala Almeida (qepd) y el gobierno de la ciudad de Claudia Sheinbaum decidieron que un directorio sindical -no previsto por los estatutos-, lo dirigiera aproximadamente año y medio.
Ortega Villa, frente al riesgo que Alonso Ortiz sea presidente del SUTGCDMX le exija cuenta detallada del manejo de las cuotas sindicales de los últimos cuatro años, se alió con el grupo rojo de Piña.
En lo que todos ellos coinciden, es que será el gobierno de la ciudad el que decida quién será el candidato a la presidencia sindical, pese a lo que digan…
