Autofiesta de cumpleaños, gandalla precampaña de Mario Armando Ordaz por candidatura a liderazgo del SNTISSSTE 

Convocan a los 17 secretarios generales al centro de convenciones del Sindicsto del IMSS, en Tlalpan 

La fiesta será viernes 25 de marzo; piden llevar un acompañante. El precandidato pagará los gastos

Por Aldo Fuentes

Disfrazada como una sorpresa, aún cuando se sabe que es una autofiesta de cumpleaños Mario Armando Ordaz, pretexto para mantener una antidemocrática, gandalla y adelantadísima precampaña por la candidatura a la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE), valiéndole un pepino lastimar la gestión de la doctora Norma Liliana Rodríguez Argüelles.

La celebración se realizará este viernes 28 de marzo en el centro de convenciones del Sindicato del IMSS, ubicado en Calzada de Tlalpan -a un costado de la estación General Anaya del metro-, al sur de la Ciudad de México.

En la invitación que se ha corrido a los 17 secretarios generales seccionales en la Ciudad de México, se les sugiere ir acompañados de una persona. El vicepresidente Ordaz Santos, pretende hacerles creer, no sabe de la organización, aún cuando ha trascendido que será él quien pagará los gastos.

La cita es las cuatro de la tarde.

Sólo unos meses después de haber asumido la vicepresidencia del SNTISSSTE, con apoyo del grupo caciquil que controla la sección III Clínicas de Medicina Familiar -formado con auspicio de Luis Miguel Victoria Ranfla en 2017 para terminar con la influencia de la doctora Marisol Galindo– inició una grosera e inútil precampaña en busca de asegurar la candidatura a sustituir a Norma Liliana.

Para lograr sus propósitos, el secretario general de la seccional, Gustavo Cosío, se asumió como coordinador de la campaña descuidando su principal trabajo. La falta de atención a los problemas laborales, se tradujo en el cambio de sindicato de un grupo de enfermeras del Complejo Oriente.

Ordaz Ordaz -su papá Mario Ordaz Martínez (qepd) fue también dirigente de esa seccional-, es un personaje que basa sus expectativas en su juventud y apariencia física y en el apoyo de Victoria Ranfla. Ha mostrado, durante los últimos tres años, carecer de conocimientos y experiencia para dirigir uno de los sindicatos más importantes de la burocracia.

Una absurda e incongruente demanda para intentar frenar la decisión del ISSSTE que obligó a los médicos a checar entrada y salida en lugar de firmar como lo hacían desde mediados de la década de los ochentas, lo exhibió. Y eso que presume una maestría en derecho constitucional.

Al no haber sido secretario general seccional, carece de la experiencia fina para la solución de los problemas de los trabajadores. Argumenta que tampoco lo fueron Juan Díaz Aguirre (qepd) y Mario Rodolfo Campos Bravo -le falta incluir en la lista a  Marcelino Miranda Añorve- quienes realizaron una espléndida labor cuando dirigieron al SNTISSSTE en la década de los ochenta. Sólo que el país vivía otras circunstancias.

La ventaja de la secretaría general seccional, es que quien la ocupa aprende los detalles de la relación laboral en las áreas, donde se genera una infinidad de problemas cada día que afinan la capacidad de negociación y el conocimiento. En ese sentido lo aventaja ampliamente Roberto Gómez Gómez.

Además de haber sido dirigente seccional en Nuevo León, el actual secretario de finanzas del SNTISSSTE, tiene la ventaja de formar parte de la comisión nacional mixta de recursos humanos, que seguramente le ha permitido una visión de las necesidades de personal en todas y cada una de las áreas en el país.

El grupo caciquil de la seccional de las clínicas de medicina familiar -integrado por Gustavo Cosío, Juan Noé Hernández Pérez y Rafael Salamanca- del que forma parte Marios Armando exhibió, en 2017, el nivel que tienen, cuando recibieron con una señal grotesca de corte sexual a la doctoras Galindo y María Guadalupe Nuñez de León, tras haberles ganado las elecciones, gritándoles además «¡ya nos las chingamos, ya nos las chingamos!»

Peor que simios, con perdón de los simios.

Ese es uno de los capítulos más oscuros en ese sindicato, para avergonzar a cualquiera, menos a un dirigente soberbio, ambicioso y prepotente como Ordaz Santos.

El pasado, escribió con enorme visión el gran Jorge Luis Borges, es irreversible. Más recientemente, en 2019, el vicepresidente del SNTISSSTE se vio involucrado en otro hecho no sólo bochornoso, sino incluso con la posible comisión de delitos, al encubrir a la hija de Juan Noé Hernández Pérez -entonces secretario general de la sección III Clínicas de Medicina Familiar-, de nombre Silvia Patricia, pillada en venta de plazas, escalafones y toda clase de movimientos. Incluimos un depósito a una de las corredoras, como prueba, cuyos datos tenemos.

En lugar de presentarla junto con la banda que había organizado para delinquir ante las autoridades competentes, junto con Juan Noé negociaron con algunos de los afectados, para reintegrar algo así como un millón 200 mil pesos y garantizar ingresos a trabajar al ISSSTE a algunos de los afectados.

Victoria Ranfla está detrás de la grosera precampaña del vicepresidente, que busca afanosamente consolidar un cacicazgo en el SNTISSSTE, su más cara ambición. ¿Es esa la razón por la que ni Gabriela Eugenia Barragán Galindo ni José Antonio Sandoval Cruz, presidente y vicepresidente del comité nacional electoral, han emprendido acciones para frenarla?

Tanto la señora Barragán Galindo -hija de la nefasta Guillermina Galindo- y Sandoval Cruz -hijo de Hilda Cruz Tornez-, forman parte del grupo caciquil de Victoria Ranfla a través del cual desde hace 40 largos años controla la sección IV Clínicas de Especialidades, en la que impuso como secretario general a su ex cuñado, Arturo Delgado Gómez –¿y la exhibición de whats de contenido sexual?-.

Pese al largo periodo de la precampaña de Ordaz Santos, los resultados son muy pobres, pues sólo cuatro secretarios generales seccionales -de un total de 48- se le han sumado, pese al protagónico activismo de Marisol Sánchez, del hospital general Tacuba.

Entre esos simpatizantes, se encuentra Jaime Flores Pasco, secretario general de la sección XXXVIII del hospital general «Dr. Gonzalo Castañeda», a quien acabamos de  pillar en movimientos corruptos en bolsa de trabajo con el jefe del departamento de recursos humanos de la zona norte del ISSSTE en la CDMX, Ernesto Julián Medina Ovando.

También simpatizan con esa candidatura Felipe Hurtado, Miguel Raya -¿sigue el boyante negocio educativo en la sección del hospital regional «Gral. Ignacio Zaragoza»?- e Israel Martínez Sánchez.

La autofiesta del viernes, forma parte de su esa antidemocrática, gandalla y adelantadísima precampaña, pese a que las elecciones se realizarán hasta mayo de 2026.

Gotas de Tormenta 

Desde el 15 de marzo, los trabajadores de la delegación norte del ISSSTE en la CDMX registran entrada y salida mediante tarjeta. Según se sabe, la subdelegada de administración, Itzel Moreno Palacios se gastó el presupuesto del mantenimiento, como al parecer también ocurrió con el de la luz y de predial. ¿Quién, del grupo de Martí Batres, protege la incompetencia que es una forma de corrupción?