Hija de representante de planilla blanca del SNTISSSTE, vendía plazas; Mario Armando Ordaz la protegió

Ofrecía también escalafones y cambios de residencia; Juan Noé era dirigente de sección de clínicas familiares.

Defraudó más de un millón 250 mil pesos en 2019; no enfrentó la justicia pese a gravedad de delitos.

Por Aldo Fuentes

Juan Noé Hernández Pérez es representante de la planilla blanca ante el comité nacional electoral del Sindicato Nacional de Trabajadores del ISSSTE (SNTISSSTE), por la que Mario Armando Ordaz Santos es candidato a la presidencia en las elecciones del lunes 27 de abril.

Entre 2017 y 2022, Hernández Pérez fue secretario general de la sección III “Clínicas de Medicina Familiar”, periodo en el que Ordaz Santos fue presidente del comité de vigilancia, a la par que secretario de asuntos jurídicos del comité ejecutivo nacional.

En los últimos meses de 2019, un escándalo con venta de plazas, escalafones y cambios de residencias organizado por Silvia Patricia Hernández Vidales, puso en jaque la gestión de su papá en la dirigencia seccional, en la que colocó en una cartera a su actual esposa, Norma Leticia Pérez Villanueva.

El negocio le permitió a la hija utilidades por más de un millón 250 mil pesos. Tanta confianza tenía de no ser descubierta, que a los incautos -¿debiera escribir clientes?- les firmaba recibos y les entregaba copia de su credencial de elector y de CURP, para darles confianza que les cumpliría.

Tenía incluso una cómplice, Alma Yadira Padilla Aguilar. Ambas trabajaban del ISSSTE. Se atrevían, incluso, a ofrecer plazas de médicos. Proporcionaban un número de cuenta bancaria a nombre de Silvia Patricia Hernández Vidales para que depositaran la tarifa convenida.

Inconformes porque pese a haber pagado la cantidad que se les pidió, no ingresaban al ISSSTE o no se les promovió escalafonariamente o no eran trasladados al área laboral que mejor les convenía, un grupo de incautos hicieron saber al secretario general de la seccional más numerosa del SNTISSSTE, el incumplimiento por parte de su hija.

En octubre de 2019, Juan Noé y Mario Armando Ordaz Santos se reunieron con un grupo de unos 15 defraudados, a los que garantizaron que en la medida de sus posibilidades entregarían plazas y realizarían los movimientos pagados. En los casos que no se pudiera, se comprometieron a regresar el dinero.

Cumplieron a medias, porque si bien entregaron plazas de base y regresaron dinero, no fue a todos los defraudados. Violentaron derechos adquiridos en bolsa de trabajo, poca cosa para sacar del problema a Juan Noé y a su hija.

Con esas acciones, Juan Noé Hernández Pérez y Mario Armando Ordaz Santos se convirtieron en cómplices de fraude.

A la hija de Juan Noé la obligaron a renunciar a la plaza de base que ocupaba en el ISSSTE, cuando debió enfrentar a la justicia por los delitos que cometió. De la cómplice hay duda, debido a que en el sitio Nómina Transparente aparece una enfermera general titulada A con ese mismo nombre, pero no he logrado establecer si es la misma mujer u otra.

El candidato a la presidencia del SNTISSSTE, abogado, según esto con una maestría en derecho constitucional como sus panegiristas no se cansan en pregonar y que era el secretario de asuntos jurídicos, estaba obligado a emprender dos acciones: 1. Iniciar una carpeta de investigación ante el Ministerio Público de la Federación por tratarse de delitos federales, y 2. Darle vista al Órgano Interno de Control (OIC), para que investigara en materia administrativa y si concluía la comisión de delitos presentara las denuncias correspondientes.

En lugar de ello, se convirtió en cómplice de delitos. Como candidato a la presidencia del SNTISSSTE, promete un cambio, aún cuando lleva 24 años comisionado -quizá aspire a morir comisionado, como su papá.-

Para Ordaz Santos, fue más importante proteger al grupo que apenas dos años antes se había hecho del control de la seccional de las clínicas de medicina familiar, lo cual celebraron violentando sexualmente a las doctoras Marisol Galindo y María Guadalupe Núñez León.

En 2022, Mario Armando fue invitado por Norma Liliana Rodríguez Argüelles para que fuera su compañero de fórmula como candidato a vicepresidente por la planilla azul en las elecciones por la presidencia e integrantes del comité ejecutivo nacional del SNTISSSTE; Juan Noé fue incluido como secretario de deportes y más tarde se le encomendó la sección de Hidalgo.

Inmediatamente después de tomar posesión de su cargo, Ordaz Santos inició una larga precampaña en busca de convertirse, cuatro años después, en candidato a sustituir a Norma Liliana, violando el estatuto sindical. Se le había despertado la ambición.

En la vicepresidencia, solo realizó dos trabajos: elaborar la demanda para combatir la decisión del ISSSTE que los médicos registraran entrada y salida por medios digitales, en lugar de firmar como lo hacían desde 1984. La argumentación jurídica fue de una pobreza, tal que el tribunal de conciliación y arbitraje le dio una paliza.

Su segundo trabajo como vicepresidente, fue acudir a la sección Sinaloa para intentar aplacar el enojo de los trabajadores por no reconocer el triunfo electoral de Oneyda Quintero Castillo. El resultado fue que casi la mitad de la base se afiliaron al SNADETISSSTE.

Previamente, en la secretaría de asuntos jurídicos de la dirigencia del sindicato mayoritario, planteó combatir por la vía del amparo la decisión del entonces director general del ISSSTE, Pedro Zenteno, de no conceder varias licencias sindicales bajo el argumento que llevaban más de cuatro con esa prerrogativa. Afortunadamente la central FSTSE logró un acuerdo político con la Secretaria de Gobernación.

Con esa propuesta, Ordaz Santos exhibió su inconsistente formación profesional como abogado, debido a que la vía jurídica adecuada era un juicio ante el tribunal de conciliación y arbitraje, al tratarse de derechos previstos por la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado.

Ordaz Santos es tan buen abogado constitucionalista que no saca un borracho del Ministerio Público.

La venta de plazas en la sección de las clínicas familiares es una constante que involucra desde al secretario general, Gustavo Cosío Míreles, hasta a personajes como Elsa Martínez Bazán, secretaria de asuntos de la rama médica, paramédica y grupos afines. Al respecto véase la columna Radio Bemba de este sitio de fecha 24 de agosto de 2024; de los nombres que ingresó sin respetar bolsa de trabajo , tres –Edwin Javier Bravo Martínez, Esbyde Paloma Míreles Frías y Vivián González Rueda-, son trabajadores en activo.

En este espacio dimos cuenta de las plazas de los tres hijos de Ricardo González Alfaro, y de la mamá y dos hijos de Alberto Ricardo Ortega Campos -su actual esposa, Beatriz Cedeño Romero, número de empleada 349511, goza de comisión sindical desde 2017-. La sección del hospital regional “Lic. Adolfo López Mateos”, es una de las que apoyan la candidatura de la planilla blanca; se sospecha que la campaña la pagan con dinero de la comisión nacional de auxilios.

El candidato de la planilla blanca a presidente del SNTISSSTE tampoco ha ofrecido explicaciones de la forma en que se hija, Paola Ordaz Rosales, fue ingresada a Fovissste en marzo de 2025. ¿Es el cambio que oferta?

En la sección XLVI “Hospital General Dr. Darío Fernández”, el secretario general, Israel Rafael Martínez Sánchez, ha sido cómplice del escandaloso enriquecimiento de su hermana Nancy en la secretaría de promoción turística -¿cuánto se embolsó del viaje a Europa?

Eso sí, contrató a una esotérica para que le maneje su imagen pública. La señora confunde farándula con burlesque. La raza es brava: no le vayan a pedir que exhiba sus miserias.

La blanca no parece una planilla, sino delincuencia organizada.

Solo falta que en agosto el candidato a la secretaría general de la seccional, sea Ricardo Alberto Ordaz Santos para cerrar el círculo.