Propuesta de crear tribunal de conciliación local, oculta intención de ser magistrado de no ser diputado federal.
Mantiene servicios médicos, sociales y pensionarios del ISSSTE y de caja de lista de raya; parece copipega.
Por Aldo Fuentes
La creación de un tribunal de conciliación burocrático, la organización de sindicatos con menos de 20 trabajadores y tres meses para iniciar la demanda en caso de despido injustificado, plantea la iniciativa de ley laboral para los trabajadores públicos de la Ciudad de México, propuesta por el diputado Juan Estuardo Rubio Gualito.
Sin embargo, establece que por cada seis días de trabajo, se disfrutará de uno de descanso. La semana laboral de 40 coja, a imagen y semejanza de la recién entregada a los trabajadores del sector privado.
Los trabajadores que regulan sus relaciones en el apartado B del artículo 123 constitucional –entre otros los del Gobierno de la CDMX-, por cada cinco días de trabajo, tienen derecho a dos de descanso, esto es, laboran de lunes a viernes y disfrutan de sábado y domingo de asueto desde el gobierno de Luis Echeverría.
El diputado Rubio Gualito es trabajador de base del área de limpia en el Gobierno de la CDMX, adscrito a la alcaldía Coyoacán. Está afiliado a la sección 1 “Limpia y Transportes” del SUTGCDMX.

Con el pomposo nombre de “Ley de Personas Trabajadoras al Servicio del Gobierno de la CDMX”, establece tres categorías de trabajadores: de base, estabilidad laboral -los define como los que “prestan servicios temporales eventuales o por proyecto pero con continuidad efectiva”, es decir lo que se conoce actualmente como Nómina 8 que tanta raja política les saca su jefe político Hugo Alonso Ortiz– y de confianza.
Mantiene la cotización al ISSSTE y a la Caja de Previsión para Trabajadores a Lista de Raya como las entidades que les seguirán prestando servicios médicos, sociales y pensionarios.
Introduce la figura de hostigamiento o acoso sexual -el maestro en derecho no los separa pese a tratarse de tipos penales distintos- cometido “contra cualquier persona en el establecimiento o lugar de trabajo”, como causal para la suspensión temporal del nombramiento sin responsabilidad para las entidades públicas.
Esa propuesta parece una pistola en la cabeza de hombres y mujeres frente a políticas del sistema judicial capitalino, en el que basta una acusación sexual para enfrentar prácticamente el infierno. Es necesario aceptar la extorsión a través de un acuerdo reparatorio para no ir a juicio, en el que está obligado a demostrar la inocencia. ¿Habrá medido Rubio Gualito las consecuencias de ese planteamiento?
En el artículo 10, la propuesta de Rubio Gualito, plantea que la base laboral se adquirirá a los seis meses de servicio, a condición de que el trabajador no tenga nota desfavorable en el expediente. Nada nuevo, como en gran parte de la iniciativa de ley.
El diputado Rubio Gualito mostró su pequeñez intelectual o su iniciativa es para quedar bien. ¿Por qué no incluyó que la base en la plaza se obtiene con todas las prerrogativas y derechos laborales? En la CDMX se puede ser trabajador de base, pero si no se tiene dígito sindical, no se acceden a algunas prestaciones económicas.
¿Para qué mantener la figura de Nómina 8? Para eso existe la contratación por obra y tiempo determinados. Están obligados a asistir a los mítines políticos de Morena, para no ser congelados.
De lo poco novedoso es la creación del tribunal burocrático para resolver las controversias laborales entre el gobierno de la CDMX y sus trabajadores, integrado por tres magistrados, uno del gobierno, otro designado por el congreso de la ciudad y el tercero por el sindicato mayoritario.
Y en el magistrado designado por el sindicato mayoritario, Rubio Gualito esconde el interés: su jefe político, Hugo Alonso Ortiz, secretario general de la sección 1 “Limpia y Transportes”, desde 2020 tiene como ambición ser presidente del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México.
El SUTGCDMX es el sindicato mayoritario en la ciudad. En caso que Alonso Ortiz logre imponerse a los radicales de Morena encabezados por el director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, y cumpla su ambición, tendría la prerrogativa de designar a uno de los suyos como magistrado e el nuevo tribunal burocrático.
¿Será que Rubio Gualito teme que Morena no lo postule como candidato a diputado federal en 2027 y acaricia la idea que Alonso Ortiz lo haga magistrado? Aspira a otro premio, pese a que por su descuido en la elección de presidente del SUTGCDMX en enero de 2020, no se le reconoció el triunfo a su jefe Alonso Ortiz, poner equivocadas las fechas en la convocatoria.
Innovar hubiera sido establecer que en caso de despido injustificado, el funcionario que lo ordene, estará obligado a pagar una parte o la totalidad de los salarios caídos y vencidos como pena por su arbitrariedad. O haber ampliado a cinco o seis meses el término para la presentación de la demanda, no reducirlo en uno como lo propuso.
En cuanto al escalafón, pudo también plantear que el funcionario o los integrantes de la comisión mixta que violenten derecho de trabajadores, serían sujetos de sanciones administrativas, e incluso de cese de persistir en sus conductas. ¿Solo la experiencia para subir de puesto? Eso es mediocridad.
No aborda ni el teletrabajo, ni tampoco a los miles de voluntarios en la recolección de basura que viven de propinas y que, junto con los de Nómina 8 son los acarreados a mítines de Morena.
Parece el clásico copipega.
Hasta el nombre de la ley es chocante. Pudo haberla llamado ley de los trabajadores al servicio del gobierno de la Ciudad de México. ¿La intención es aparecer como defensor del feminismo? Hace falta seriedad.
Pudo haberla titulado ley de las personas y los personos al servicio del gobierno de la Ciudad de México. Eso seria igualdad de género. Lo demás es politiquería barata, ¿o debemos decir periodistos?
Los morenos hacen gala de ignorancia ideológica para quedar bien. Al referirnos a la persona con capacidad de ejercer la acción que expresa el verbo, se le añade la terminación “ente”, como presidente no presidenta, paciente no pacienta, dirigente no dirigenta.

Gotas de Tormenta
*El próximo 22 de marzo, el SUTGCDMX cumplirá seis meses acéfalo. A finales de julio deberá publicarse la convocatoria a elección de dirigentes en la sección 12 “Servicios Médicos” del SUTGCDMX. El frivolazo de Benigno Martínez Escalante lleva ya más de un año en una ilegal, gandalla y antidemócratica campaña por la reelección, seguro que las fiestas y comilonas -financiadas con la venta de comisiones sindicales, dígitos y plazas- le garantizan el triunfo. Puede quedarse como novia de pueblo, porque no es imposible que en cuatro meses ese sindicato siga sin dirigentes, y adiós Bartola con todo y Nayelli.
*La siguiente sección grande que si para septiembre no está integrada la dirigencia del SUTGCDMX pudiera quedar acéfala, será la 1 “Limpia y Transportes”, al concluir la gestión de Alonso Ortiz. Y adiós sueños guajiros.
*Y solo un mes después también concluirá la gestión de Javier “El mudo” Gaytán, en la secretaría general de la sección VI “Bosques, Parques y Jardines”. Él, al igual que Benigno, parece condenado a la derrota, pues ni siquiera ha tenido capacidad para unificar a sus comités seccionales. Solo se diferencian en la frivolidad.