Grupo de Hugo Alonso actúa como si ya hubiese ganado elecciones por presidencia sindical
Tres secretarias generales seccionales profesionistas pudieran estar en ánimo de Clara Brugada
Por Aldo Fuentes
En las elecciones de enero de 2020, las primeras en las que los trabajadores decidirían con su voto, Hugo Alonso Ortiz ganó de manera contundente la dirigencia del sindicato más numeroso del Gobierno de la Ciudad de México. Errores en la convocatoria provocaron que la autoridad laboral no le otorgara el reconocimiento gubernamental y la central burocrática FSTSE a través de un directorio asumió la representación durante año y medio
Las elecciones en el Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX) se realizaron el 9 de enero. Alonso Ortiz -candidato a la presidencia por la planilla azul- ganó con más de 30 mil votos, mientras Armando Bautista -planilla roja- obtuvo alrededor de cuatro mil boletas.
La elección había sido impugnada previamente por cuatro secretarios generales seccionales –Jaime Patiño de la 13, Jorge Castro de la 22, Ruben Flores de la 24 y Pedro Mario Gallegos de la 29- del grupo del ex presidente sindical, Juan Ayala Rivero, mediante juicios de amparo, a los que la jueza séptima de distrito en materia de trabajo dio entrada.
Horas antes que iniciara la recepción de votos, el tribunal de conciliación pegó en una de las puertas del edificio sindical un citatorio para que la dirigencia provisional, encabezada por Hector Castelán acudiera a sus instalaciones a recibir la notificación de suspendión de la elección. La convocatoria establecía que la elección se realizaría en enero de 2019, un error que a Alonso Ortiz estuvo a punto de costarle todo, incluida la libertad.
Y es que el presidente del tribunal de conciliación, Placido Vázquez, señaló que al no suspenderse la elección, se había incurrido en desacato judicial, por lo que los infractores debían pagar con cárcel.
En realidad no hubo desacato, debido a que Castelán -cuya gestión de seis meses había concluido el 1 de enero- no fue notificado legalmente.
Mientras el tribunal de conciliación reconoció la integración de un directorio encabezado por la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado
(FSTSE), con aval del Gobierno de la CDMX, que se haría cargo del sindicato; y Alonso Ortiz y una docena de secretarios generales sindicales emprendieron acciones de nulidad y una serie de juicios jurídicos.
La expectativa era que en cualquier momento el secretario general de la sección 1 Limpia y Transportes, sería encarcelado.
La división en ese sindicato se había agudizado en julio de 2019, cuando un grupo de delegados a un congreso presionaron para que se le diera validez a una irregular toma de nota del tribunal de conciliación que le permitía a Ayala Rivero mantenerse cuatro años en la dirigencia. Desde entonces no ha sido posible alcanzar la unidad.
«¡Toma de nota, toma de nota!», exigía el grupo encabezado por César Piña, a lo que se opuso otra parte. La solución fue la elección de una dirigencia de transición para los siguientes seis meses que convocara a elecciones de acuerdo con las nuevas reglas de la reforma laboral, incluido el voto directo, personal y secreto de los trabajadores.
Errores en las fechas de la convocatoria y la intromisión del Gobierno de la CDMX, agudizaron el conflicto.
Hasta mediados de 2022, los dos grupos en pugna aceptaron un acuerdo para que Aarón Ortega Villa ocupara la presidencia sindical y las cuotas de los trabajadores se repartieran equitativamente –45 por ciento para cada facción y el 10 por ciento restante sería manejado por el presidente- con intermediación del gobierno de la ciudad. El inicio de la gestión fue en septiembre.
Para entonces, Hugo Alonso estaba convertido en una pieza importante en el proceso electoral que por la Presidencia de la República se avecinaba, al tener la sección sindical que encabeza una estratégica capacidad de movilización de trabajadores.
En las elecciones de Morena por la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la CDMX, la sección de los barrenderos apoyó a Omar García Harfuch. Pese a haber ganado por 14 puntos de diferencia, un movimiento de los radicales de ese partido -encabezados por el entonces jefe de gobierno sustituto, Martí Batres, actual director general del ISSSTE-, con el argumento de la equidad de género lograron que Clara Brugada fuera postulada.
La inclusión de García Harfuch como secretario de Seguridad Ciudadana en el Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, ha hecho creer al grupo de Hugo Alonso que en septiembre de 2025 será candidato a la presidencia del SUTGCDMX.
La inclusión de César Cravioto -del grupo de Batres y de los radicales en Morena– como secretario de gobierno en la CDMX, además de errores estratégicos de Alonso Ortiz, como cobijar a Benigno Martínez Escalante, secretario general de la sección 12 Servicios Médicos, acusado de violencia contra una de sus ex novias, pudieran generar condiciones para que Clara Brugada, pudiera optar por impulsar por vez primera a una mujer a la dirigencia de 110 mil trabajadores sindicalizados.
El cobijo de Escalante Martínez puede ser un excelente argumento para debilitar las aspiraciones de Alonso Ortiz: el amparo 170/2024-V concedido a su ex novia Verónica Molina contra las sentencias en primera y segunda instancia de no vincularlo a proceso por violencia familiar equiparada, otorgada por la jueza decimoquinta de distrito en materia de amparo penal en la CDMX, Sindy Ortiz Castillo, lo tiene cerca de ser sentenciado.

El secretario general de la sección de los servicios médicos del SUTGCDMX ha dado muestras de ser un dirigente frívolo, traidor y corrupto que airea sus relaciones sentimentales. El jueves 21 de noviembre volvió a posar con Nayeli Magaña Galaza, por la conclusión de la maestría en administración de hospitales, la que cursó sin contar, según esto, con estudios de licenciatura, pues sólo realizó estudios de profesional técnico como asistente directivo.
La exhibición de esa relación se tradujo en que a la señorita Magaña Galarza la llamen, en redes sociales, «La patrona».

La soberbia es una pésima consejera y siempre va delante del caos.
Los dos grupos mayoritarios del SUTGCDMX, cuentan con secretarias generales seccionales profesionistas: Perla Vázquez Rodriguez, Verónica Moreno y Sofía Hernandez Labra.
La elección de una mujer en el liderazgo del sindicato mayoritario de la ciudad, parece improbable, debido a que en las áreas operativas predominan los hombres trabajadores. Sin embargo, cada vez son más las mujeres que vestidas con uniformes de color naranja y verde, recolectan basura y barren calles.
Gotas de Tormenta
Desde hace un un mes debió haber tomado posesión de la Dirección General de Administración de Personal y Desarrollo Administrativo del Gobierno de la CDMX, José Carlos Acosta, pero según se sabe, por diferencias con el secretario de gobierno, César Cravioto, se mantiene como diputado federal.