Benigno Martínez presume que será vicepresidente del SUTGCDMX en presidencia de Hugo Alonso

Surgen pruebas de venta de plazas en sección 12 Servicios Médicos que dirige; está en campaña por reelección

Remodeló lujosamente oficinas en el edificio de Venustiano Carranza. ¿Administrará deportivo «18 de marzo»?

Por Aldo Fuentes

Según Benigno Martínez Escalante, en la planilla de Hugo Alonso Ortiz por la presidencia del Sindicato Único de Trabajadores del Gobierno de la Ciudad de México (SUTGCDMX), será incluido como vicepresidente de prestaciones económicas y sociales. Ordenó una lujosa remodelación de la oficina que presumiblemente ocupará los próximos cuatro años.

Perseguido por una acusación de violencia intrafamiliar agravada, con fama de frívolo, se hicieron públicas pruebas de venta de plazas, una vez que Nelia Adriana Jácome Mendoza -ella misma proporcionó su número de trabajadora, 860690- reclamó, en las instalaciones sindicales seccionales, que el secretario general de la sección 12 Servicios Médicos le adeudaba cinco plazas.

En una reunión, el sábado 5 de julio, con delegados de trabajo para entregarles propaganda de la fiesta -hay que «jacaraquear», les urgió, estos logros- que ofrecerá a quienes están adscritos a alcaldías, afirmó que con Alonso Ortiz en la presidencia del sindicato mayoritario del Gobierno de la CDMX, será manejado por no más de seis secretarios generales seccionales, entre los que por supuesto se encuentra él, presumió.

Y para dejar constancia que no son balandronadas que será vicepresidente, el jueves 10 de julio presumió en sus redes sociales fotografías del lujo con el que remodeló las oficinas que le fueron signadas en el quinto piso edificio que el SUTGCDMX posee en la calle Venustiano Carranza, en el centro histórico.

Posó junto a una lámpara colgante de cristales. Al frente puede observarse un sillón imitación piel y al lado izquierdo una mesa con una lámpara de pantalla. Parece una oficina de burócrata con ambiciones de grandeza.

En otras fotografías exhibió un candelabro y una pantalla de televisión. Un insulto para los trabajadores a los que se les aplicó un aumento del 3.5 por ciento directo a sus salarios, más un 3 en prestaciones económicas, que comparado con el 9 por ciento más un punto porcentual adicional que se les aplicará a partir de septiembre a los maestros disidentes de la CNTE, es ejemplo de la capacidad de negociación.

Es probable que Hugo Alonso incluya a Benigno en su planilla. Son tal para cual: frívolos, incultos y presuntuosos.

Y le entregaría una posición en la dirigencia sindical porque la sección 12 Servicios Médicos es una de las más numerosas del SUTGCDMX, aunque no tanto como Benigno presume.

Sólo que un pequeño problema debe ser resuelto primero: la división que parece irreversible con el «grupo rojo» de secretarios generales que encabeza César Piña Rodríguez y al que se sumó el presidente sindical, Aarón Ortega Villa. Se encaminan a una crisis quizá más profunda que la de 2020, cuando un directorio sindical se hizo cargo durante año y medio al no darle validez el tribunal de conciliación a las primeras elecciones democráticas.

Incluso en el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje tienen la certeza que el cambio de presidente de ese sindicato concluye en septiembre. Exhiben benigno ignorancia jurídica, debido a que los estatutos son muy claros: es en julio.

Luego que el miércoles 16 de julio no se publicaron las convocatorias a elecciones y a congreso general ordinario, legalmente deberá intervenir la central FSTSE e instalar, nuevamente un directorio sindical, debido a que conforme a lo prescrito por el artículo 26 de los estatutos, la gestión de Ortega Villa y del comité ejecutivo general concluye legalmente el último día del mes.

El «grupo rojo» -integrado por 25 secciones- tiene mayoría de delegados al consejo -presumen que 7 de los «azules» se les han incorporado, lo que parece poco creíble-. Entre otros se les habría sumado Marcela Chimal, de la sección 12 Servicios Médicos y que hace meses se distanció de Martínez Escalante por diferencias irreconciliables.

Benigno ha dicho que sustituirá a la señora Chimal como delegada al congreso. Los estatutos sindicales establecen que esas posiciones son por elección, no por designación.

A la señora Chimal, más recientemente se unió el secretario de acción política de la seccional, Raúl Ramón Saucedo Sanchez, también por discrepancias con Martínez Escalante, su compadre -a quien Benigno busca prohibirle la entrada a áreas de trabajo pese a formar parte de la dirigencia seccional-. Se unió a Héctor Carreón, el odiado enemigo del secretario general.

Conforme se acerquen las elecciones por la dirigencia seccional -previstas para agosto de 2026- las deserciones en la dirigencia aumentarán, debido a que Benigno realiza una gestión de frivolidades y corrupción, en la que sólo son tomados en cuenta Nayeli Magaña -hace unos días fueron vistos tomados de la mano-, Ana Lydia Trujillo y su esposo José Luis, Efraín Atemiz Rosas y eventualmente Luz Adriana de la Cruz -colocadora de comisiones sindicales-, Salvador Fuertes Hernández e Hilario Zavala -lo utiliza como chofer-.

Al resto de integrantes de la dirigencia, los ha hecho a un lado, en una violación flagrante de los estatutos sindicales. En su momento presentaremos pruebas irrefutables.

Martínez Escalante se sabe protegido por Hugo Alonso, por lo que actúa con una inocultable soberbia. Hace gala de una muy rápida e inexplicable riqueza. Hace unos días postearon en Facebook un video de 2015, en el que es uno de quienes se manifestaron por la reelección de Héctor Carreón en la secretaría general de la seccional: luce un traje barato con el que parece caricatura de Clavillazo.

A finales del año pasado compró una camioneta Santa Fe de la automotriz Hyundai último modelo, con un precio de un millón 200 mil pesos. La color blanco Tucson de la misma empresa que adquirió tras ganar la secretaría general seccional, se la dejó a su hija Diana.

Para financiarse y pagar las fiestas y la rifa de vehículos, su círculo cercano ha vendido un número enorme de plazas, comisiones -cada una deja por lo menos 5 mil 500 pesos mensuales- y dígitos sindicales. Una corrupción que José Carlos Acosta, director de desarrollo de personal del gobierno de la ciudad debiera investigar, pero que no hace.

Según Benigno, no sólo será vicepresidente del SUTGCDMX con Hugo Alonso. También se va a encargar de la administración del deportivo «18 de marzo». ¿Y Jacinto Gaona?

En una próxima entrega publicaremos el video en el que a la trabajadora Jácome Mendoza, Ana Lydia Trujillo y Nallely Magaña no le permitieron la entrada a las instalaciones de la seccional, luego que denunció que Martínez Escalante le debe cinco plazas. Prueba de la venta de plazas en la seccional.