La secretaria general, Bertha Orozco, buscará ratificación; desde 2022 tramita licencia de secretaría general.
En las elecciones votarán trabajadores de confianza, pese a prohibición de Ley Federal del Trabajo.
Los trabajadores de la Cámara de Senadores elegirán, el próximo 31 de julio, a los dirigentes de su sindicato para los próximos seis años. Bertha Orozco Márquez, magistrada ante el tribunal de conciliación y arbitraje, buscará la reelección, lo que de lograr le permitirá mantenerse 21 años en la dirigencia, aún cuando desde 2022 no la ejerce por ser magistrada ante el Tribunal Federal de Conciliación y Arbitraje en representación de la central burocrática FSTSE.
En la elección podrán votar los 484 trabajadores de base, aún cuando también lo harán 109 operativos de confianza y servicio técnico, debido a que el artículo 7 del estatuto sindical establece que son sindicalizados también quienes «cuenten con funciones de base».
Esa disposición viola la Ley Federal del Trabajo, la cual en su artículo 363 prohíbe que los trabajadores de confianza formen parte de los sindicatos de trabajadores de base. El TFCyA, a cargo del magistrado José Luis Rodríguez de León debiera, por esa causal, negar el reconocimiento a la elección, si la legalidad imperara, lo que está en duda.
La señora Orozco Márquez es magistrada ante el tribunal de conciliación y arbitraje -propuesta por la Federación de Sindicatos de Trabajadores al Servicio del Estado, aún cuando no ha sido ratificada por el actual presidente, Marco Antonio García Ayala-, desde abril de 2022. Para realizar las funciones de secretaria general, designó a Guadalupe Sánchez Carrillo como encargada administrativa.
El proceso electoral en el Sindicato de Trabajadores de la Cámara de Senadores, inició bajo sospechas, debido a que en la asamblea para conocer la convocatoria, la encargada administrativa propuso a Teresa Bahena Bahena como presidenta de debates, quien ante la incapacidad para enfrentar señalamientos de irregularidades, optó dar por concluida la reunión sin desahogar todos los puntos de la orden del día.
Selena Padrón Bahena -número de empleada 9721-, es hija de la señora Bahena Bahena. En septiembre del año pasado fue basificada y adscrita a la oficina del senado Armando Ayala Robles -también es jefe de su mamá-, aún cuando está comisionada con la diputada federal y ex senadora Nancy Guadalupe Sánchez Arredondo.

Según esto, Teresa Bahena Bahena integrará la planilla que postulará a la magistrada Orozco Márquez a la reelección, a fin de ser quien la sustituya en la secretaría general para que pueda mantenerse en el tribunal de conciliación y arbitraje.
La larga gestión sindical de la magistrada Orozco Márquez en el Senado de la República ha estado marcada por la controversia. En 2016, un juzgado de distrito, al resolver el amparo DT.-35/2016, ordenó al tribunal de conciliación anular la toma de nota que se le había entregado a la ampliación de un año en su primera gestión.
La señora Orozco se enteró del sentido de la sentencia de amparo antes de ser legalmente notificada. Convocó a una asamblea extraordinaria en la que fue reelecta para una nueva gestión de tres años que concluyó en 2019. El tribunal de conciliación en una decisión sospechosa por la rapidez con que la emitió, le otorgó la toma de nota. Cuando le entregaron el documento del juzgado de distrito, era ya intrascendente.
La oposición sospechó que la rapidez del tribunal en entregarle la toma de nota de la reelección, fue operada por José Juan Renato Zamora Estrada, magistrado propuesto por la FSTSE. En junio de 2014, se le había entregado una plaza de base a su yerno Eliazar San Agustín -número de empleado 11650-, quien meses después fue designado por la señora Orozco Marquez secretario trabajo y conflictos del STCS.
Otra controversia fue la designación de Martín Sandoval Magallanes, como encargado del despacho de la secretaría general, posición que no contemplaban los estatutos. Fue necesario hacer una apresurada reforma para permitirle ser magistrada representante de los trabajadores y solicitar licencia de la secretaría general del STCS.
En las elecciones del próximo 31 de mayo, para obtener el registro y participar, las planillas deberán contar con las firmas de apoyo -además de entregar copia de su credencial del Senado de la República- del 30 por ciento del total de los trabajadores, es decir 161.
La votación se realizará el 31 de julio de 10 de la mañana a las 15:30 horas «o al término del pase de lista de los trabajadores», establece la convocatoria.
La convocatoria al proceso electoral establece que las planillas participantes podrán realizar campaña durante 10 días, del lunes 21 al martes 29 de julio, a fin de que al día siguiente retiren la propaganda de los centros de trabajo.
En realidad serán solo 7 días de campaña, debido a que los fines de semana el Senado de la República no trabaja.

Para recabar las firmas de apoyo, a las planillas que pretendan registrarse, se les concedieron supuestamente tres días: miércoles, jueves y viernes. En realidad solo fueron dos, debido a que el miércoles 16 de julio, se concedió libre la tarde a los trabajadores, después de la asamblea en la que se dio a conocer la convocatoria a elecciones.
La planilla que postulará a la reelección de la magistrada Orozco Márquez, parece ser la única que tiene garantizada su participación en la elección.
Gotas de Tormenta
El presidente del SUTGCDMX, Aarón Ortega Villa no acudió a la petición que le hicieron las secciones 16 Archivo y Correspondencia y 21 Acción Social, de lanzar las convocatorias para elegir a sus dirigentes para los próximos cuatro años. Lo habían citado reunirse en las instalaciones de Antonio Caso. Esas son las dos únicas secciones que faltan de elegir a sus dirigentes. El sindicato mayoritario del Gobierno de la Ciudad de México va directo a la crisis, luego que el miércoles 16 de julio era el último día para convocar a elección de presidente y comité ejecutivo general. La FSTSE tiene que instalar un directorio sindical para que lo conduzca mientras se normaliza la institucionalidad.