por El Ardid
Este 30 de abril cerrará sus puertas de manera definitiva la sucursal Centro SCOP de Financiera para el Bienestar (antes Telecomm), una de las más antiguas y representativas del país. Ubicada en los terrenos de lo que fuera el Conjunto SCOP —sede original de la Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas—, esta sucursal prestó servicios durante varias décadas, primero como oficina telegráfica, luego como parte del sistema Telecomm-Telégrafos, y en años recientes como unidad operativa de Finabien. Su cierre marca el fin de una etapa institucional ligada a la historia de las telecomunicaciones y los servicios financieros públicos en México.

Durante años, la sucursal Centro SCOP fue referencia no solo para los habitantes de la zona sur de la Ciudad de México, sino también para usuarios que acudían desde otros puntos debido a su ubicación céntrica y conectividad. En sus instalaciones se atendieron envíos de telegramas, pagos de servicios, operaciones financieras y más recientemente la gestión de remesas, créditos y cuentas vinculadas al programa Finabien.
El cierre ha causado preocupación tanto entre trabajadores como entre la comunidad usuaria, en un contexto en el que también se especula sobre el posible cierre de otra sucursal en la zona de Insurgentes. Estas decisiones contrastan con el anuncio de un proyecto para abrir tres nuevas oficinas en el Centro Histórico, particularmente en zonas de comercio popular como Izazaga 89 y la calle Pelícanos, espacios conocidos por su alta densidad comercial y predominancia de productos de importación asiática. La decisión de mudar la atención a este tipo de plazas, por razones de ahorro, plantea dudas sobre las condiciones de trabajo y el servicio que se ofrecerá.
Uno de los argumentos utilizados por la administración para justificar el cierre de la sucursal Centro SCOP ha sido su presunta baja productividad. Sin embargo, estadísticas internas contradicen esta versión: existen oficinas con un desempeño significativamente menor, como una ubicada en la alcaldía Gustavo A. Madero, que se mantiene operando a pesar de figurar en en último lugar del ranking de la Gerencia en la CDMX. En contraste, la sucursal SCOP se ubicaba a media tabla, con una relación entre número de trabajadores y servicios diarios mucho más equilibrada que otras que continúan abiertas. Esto refuerza la percepción de que las decisiones no obedecen a criterios técnicos objetivos, sino a intereses opacos o estratégicos que aún no se transparentan.
En otro tema relacionado con el trato al personal, Finabien llevará a cabo el próximo 2 de mayo el evento del Día del Niño para hijos de trabajadores, por cuarto año consecutivo en un parque público en Iztapalapa, conocido como “Utopía”. En comparación con años anteriores, donde se ofrecían celebraciones en lugares como KidZania, La Feria de Chapultepec o Six Flags, esta elección refleja el bajo presupuesto destinado al reconocimiento de las familias del personal. Lo que antes era una celebración destacada, hoy se limita a un espacio gratuito, sin mayores esfuerzos por dignificar la convivencia del trabajador con su familia.

El cierre de la sucursal Centro SCOP no solo implica la pérdida de un espacio físico con valor histórico, sino también simboliza el abandono progresivo de la estructura institucional que por décadas brindó servicios al público con profesionalismo, y que hoy ve mermada su presencia bajo una administración que prioriza recortes, traslados y eventos austeros.